La importancia de la toma de conciencia

cieloEl mes de Octubre es, a nivel mundial, el elegido para la visibilización y toma de conciencia sobre el duelo gestacional y neonatal. Hace 4 años yo desconocía totalmente este tema. Mi nivel de conciencia sobre lo que experimentan las parejas que pierden a un bebé durante la gestación o al poco de nacer era muy bajo (por no decir nulo).

Con mi mujer habíamos decidido hacía poco que la familia creciese, y nos llenamos de ilusión ya el día de la concepción de nuestra primera hija, Maya. Nuestro nivel de conciencia en algunos aspectos si que era bastante elevado, por lo que tuvimos la percepción de que se producía la concepción, de que hubo una conexión con esa almita que decidió elegirnos como sus padres. Transcribo (y traduzco) a continuación unas palabras que escribí en un lugar especial para nosotros:

“Pues si, acabamos de hacer un test de embarazo y se confirma la noticia!!! POSITIVO!!!! Seremos papis!!!

Las sensaciones del día 7 eran correctas. Me siento FELIZ y, contrariamente a lo que pensaba, muy tranquilo. 

Te quiero Anna, y a quien está en camino también!!!”

Pues como quizá intuías al leer, hoy hace 4 años que se detuvo la gestación de nuestra hija, Maya. Hace 4 años que se truncó la ilusión que sentíamos. Hace 4 años que un dolor punzante junto a un sangrado alertaron a mi mujer de que algo no iba bien (o mejor dicho, que algo iba mal). Hace 4 años que ese amor que sentíamos por nuestra hija Maya sufrió una descarga de energía desagradable. Y hace 4 años mi manera de pensar sobre lo sucedido nada tenía que ver con la actual. Mis creencias sobre el tema tenían más relación con un proceso puramente biológico, con una detención en la reproducción celular, y con poca cosa más. Eso era lo que había escuchado, aprendido y creído, lo que mi subconsciente tenía almacenado como base. Esas eran las gafas con las que miraba lo sucedido.

Pero la realidad era otra, y el dolor que experimentaba mi mujer, que tenía una conexión mucho más potente, tanto a nivel fisiológico como energético con nuestra pequeña, era, aunque yo no quisiese verlo ni pudiese entenderlo, desgarrador. Desde aquí lanzo un mensaje a todas las parejas y al resto del entorno de las mujeres que viven la experiencia de perder a un bebé, a que se abran al dolor de esa mujer (y hombre), a que no intenten ir por el camino de evitar pensar en el tema para evitar el dolor. Por que los duelos toca vivirlos, y, de una manera u otra, se acaban viviendo, y hay maneras que son mucho más naturales y saludables que otras. Y también invito a las mamás que viven estás experiencias a hablarlo, a atreverse a llorar y a explicar el por qué, a decir que ya amaban a ese bebé en camino y que la muerte de un/a hij@ le duele a todo el mundo.

Hoy hace 4 años de ese momento tan triste en el que empezamos a vivir lo que era un duelo gestacional. Y en ese momento no lo vivimos de la mejor manera posible. Y decidimos que volveríamos a quedarnos embarazados, y lo logramos en poco tiempo, y el dolor quedó en “pausa”. Tristemente el siguiente embarazo, el de nuestro hijo Aren, también quedó truncado. En esta ocasión un embarazo ectópico que hizo que tuviésemos que detenerlo y acabó con una extirpación de trompa para Anna.

Esta pérdida la vivimos con mayor conciencia, y empezamos a darnos permiso para el dolor, para reconocer lo sucedido, para vivir el duelo, …. y se sumó el duelo de Maya, que surgió desde donde estaba “aparcado”.

En poco tiempo volvimos a concebir, en esta ocasión a Abril y Nahual. Abril también decidió que su encarnación física en esta vida debía terminar pronto, y se fue, y al cabo de unos meses nació Nahual (5 semanas antes de lo previsto, como muchos gemelos). En esta ocasión el duelo también fue algo complicado al vivirlo simultaneo a la ilusión de ver crecer a Nahual, y el miedo constante a que algo volviese a ir mal.

Y al cabo de 21 meses nació Eluney, nuestra segunda hija nacida, nuestra 5ª hija.

Pues si, hoy hace 4 años desde que se inició nuestra experiencia con el Duelo gestacional. Y sabemos la importancia que tiene la conciencia, tanto para el duelo en si, como para las nuevas gestaciones y embarazos.

Así que animo a que quien lea estas lineas se conciencie un poco más, tenga muy en cuenta este tema antes de decir algunas de esas cosas que se dicen de: “ya tendrás otro que eres joven”, “bueno, pero ya tienes un hijo”, “Bueno, pasa mucho y, total, era muy poca cosa todavía”, “la naturaleza es sabia y si se ha parado será por algo”, “mejor ahora que más adelante”…. y a que se permita a esas personas que lo están viviendo, vivirlo a su manera, que se facilite que se abran, que se las escuche, que se les de el lugar que para ellas tienen sus hij@s.

A nosotros nos hubiese sido muy útil, ya desde hace 4 años, tener mayor conciencia sobre el tema, poder vivirlo más abiertamente, y haber recibido apoyo (que Anna si tuvo de Noelia, de Duelo con Doula, durante el embarazo de Eluney).

Ahora, Anna da ese apoyo a otras mujeres y parejas, habiendo creado un grupo en facebook para el Duelo gestacional y neonatal, y con su proyecto Maternidad Arcoiris, (también en su página de fb) donde contribuye a esa visualización, a ese acompañamiento en el duelo, y, especialmente, a esas nuevas concepciones y gestaciones. Este mes de octubre es el que ha elegido, junto a Helena, para iniciar el Grupo Maternidad Arcoiris de soporte profesional para la concepción y embarazo de bebés Arcoiris, lo que me hace sentir orgulloso de ella y muy satisfecho, al saber que otras personas van a tener la oportunidad de vivir con mayor conciencia, y muchos más recursos, estos momentos emocionalmente tan complejos.

Puedes encontrar más información sobre duelo gestacional, sobre las actividades que se realizan este mes  de octubre para esa visibilización, sobre el grupo de soporte, y otros temas relacionados, haciendo click en los subrayados del párrafo anterior.

Yo, por mi parte, contribuyo ofreciendo dos sesiones gratuitas de acompañamiento con el Método NACES (HipnoParto) a esas mujeres ( y parejas) que están gestando Arcoiris.

He escrito acerca de la conciencia sobre este tema, por que me toca personalmente, por que hoy hace 4 años que Maya se fue (Maya, gràcies, t’estimo), y por que octubre es el mes elegido para el duelo gestacional y neonatal.

Ahora invito a que esa conciencia la pongamos también en muchos otros temas, en general en nuestra vida, en cómo vivimos, en cómo experimentamos, en cómo decidimos, en qué nos mueve, en qué tapamos, en qué nos hace sentir bien, y en que nos hace sentir mal, en qué hacemos para cambiar aquello que no deseamos, y en los miedos que nos frenan para lograrlo. Para esta mayor conciencia y para los cambios que deseas, también te acompaño con Catalzying.

Muchas gracias por leer, comentar y compartir!!!

Seguro que alguien de tu entorno lo agradece.

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Ahora todavía con más fuerza

casa tejadoLa primera quincena del mes de agosto he estado de vacaciones y he conducido por alguna zona donde la cobertura de la emisora de radio del coche es bastante defectuosa, así que “tiré de CD” y he vuelto a escuchar varias veces la canción de la que habla este post (te recomiendo que lo leas) que escribí hace ya más de 4 años: “La Casa por el Tejado”

y resulta que ahora soy papá de dos hijos ( * ) que en algún momento irán, supongo, a la escuela. Por eso todavía tiene más fuerza para mi de lo que comentaba en ese post sobre la canción de Fito y Los Fitipaldis. Deseo que el modelo educativo público en nuestro país realmente evoluciones hacia una educación que contribuya a crear una sociedad formada por adultos felices, seguros de si mismo, con una buena auto-estima, con curiosidad, capacidad de emprendimiento, …. , en resumen, lo que l@s niñ@s traen de serie y tan solo hemos de facilitar que mantengan y fortalezcan.

Yo ya he finalizado mis vacaciones, y ya vuelvo a estar activo, disfrutando de acompañar en la mejora personal, solo a aquellas personas que realmente desean esa mejora. Así que, SI tu eres una de esas personas que AHORA SI has decidido dar ese cambio en algo de tu vida para estar mejor, aprovecha y contáctame (todavía te puedes beneficiar de la Promoción especial de la Sesión Maratón, o encontrar lo que más te conviene para lograr eso que hace tanto que deseas.)

( * ) Soy papá de dos hijos vivos, dos niñ@s arcoiris, que son los que tendrán una educación. Otr@s hij@s no llegaron a nacer con vida. Es algo que tristemente sucede con una frecuencia nada despreciable. Y para acompañar a las mamás que gestan bebés arcoiris (los nacidos tras una pérdida gestacional o perinatal) hay personas que hacen cosas maravillosas (y son maravillosas) como es el caso de mi mujer y madre de mis hij@s, y que ha aprovechado estas vacaciones para dar a luz su proyecto Maternidad Arcoiris (gestado con bastante tiempo y mucho amor), que os invito a visitar. Por mi parte, ofrezco dos sesiones gratuitas de HipnoParto a esas mamás valientes que esperan arcoiris. 

GRACIAS POR LEER, COMENTAR Y COMPARTIR!!!

Quietecit@ vs adaptativ@

bambú

Hace ya un tiempo que ronda por mi mente escribir sobre este tema, y hoy por fin coge forma física para poderlo compartir.

El título del post hace referencia a dos opciones básicas que tenemos:

1) Mantenernos en nuestra zona de confort, no tocar nada, quedarse con aquello de “mejor malo conocido que bueno por conocer” (si, aunque duela verdad?), confiar en que todo va a seguir siempre igual, y, cuando algo cambia, quejarnos por que alguien (ya sea persona, fuerza de la naturaleza o quien decidamos culpar) nos ha cambiado las condiciones de aquello que era LA REALIDAD. Y si no nos gusta el cambio, quedarnos inmóviles esperando a que “Alguien” nos devuelva lo nuestro.

2) Movernos, avanzar, atrevernos a probar cosas nuevas, a tomar la vida y los cambios como desafíos, a dedicar energía a lograr aquello que quiero, bailando con la canción que suene en cada momento.

Está claro que hay muchos factores que afectan a cómo actuamos de manera habitual, y que la misma persona puede que en diferente época esté experimentando más una manera o la otra de actuar.

Considero que es mucha mejor opción la segunda, ya que queramos o no, la vida evoluciona, está en continuo movimiento, dicen que es como ir en bicicleta, que si te paras te caes, y, como decía Buda, “Lo único permanente es el cambio”. Así que, viviendo con esa capacidad de adaptación (que también otorga resilencia para los momentos más difíciles) es más fácil sentirse/ser feliz.

Para poder vivir con esta capacidad de adaptación, de aceptar los cambios como retos y oportunidades, y sentirnos cómodos con ellos, tener una buena base, unas raíces sólidas, haber experimentado seguridad, amor y apego siendo bebés y niños, es fundamental, por lo que regalar eso a nuestr@s hij@s es de lo mejor que podemos hacer. (de ahí la foto del bambú, como símbolo de fuertes raíces y resistencia gracias a su flexibilidad)

Y si, por ahí vino la idea original, por Nahual (nuestro hijo de 2 años). A finales de 2014 nació su hermana, y en marzo (justo antes de que el cumpliese los dos años) nos mudamos, cambiando también de guardería. Para él los cambios fueron, entre otros:

– Dejó de recibir todas las atenciones (no digo que dejó de ser hijo único ya que no lo era por tener 3 herman@s no nacidos con vida – comento algo más sobre esto en otro punto)

– Cambió de vivienda

– Dejó de dormir en el dormitorio con nosotros para dormir en su propio dormitorio.

– Cambió de guardería, dejando compañeros y cuidadoras conocidos por nuevas personas con las que compartir varias horas al día.

– Cambió los lugares por los que pasea

Y antes de todo esto, algunas preguntas que nos rondaban eran si sería capaz de adaptarse, si no sería muy duro para él tanto cambio, si le afectaría a su desarrollo……

Y resultó que se adaptó a todo ello con gran facilidad, quizá el que mejor de la familia ;-). Eso no quita que haya tenido alguna reacción de celos normal con su hermana, o que nos reclame de vez en cuando alguna atención más de la que recibe, o que nos muestre su desacuerdo cuando lo dejamos en la guardería. Pero su capacidad para disfrutar de la vida es muy superior a todo eso, y los cambios para él han supuesto motivaciones. Así que eso me hace pensar que, realmente, tiene unas buenas raíces (me hace sentir bien, y orgulloso de Anna, mi mujer, y de mi mismo).

Y este fin de semana han sucedido varias cosas que me reafirman en que esta manera de vivir es más saludable:

1) El viernes por la tarde estuve con unas cuantas mujeres embarazadas en el centro Yoga Omnium, en Sant Andreu (Barcelona) a las que les presenté el acompañamiento durante el embarazo a través de HipnoParto. La aceptación fue muy buena, y todas ellas estuvieron de acuerdo en que se pueden cambiar muchas cosas para disfrutar más de esta experiencia, incluyendo el momento del parto. Eso si, saben que, aunque su lógica les permita pensar de modo positivo, los aprendizajes recibidos están muy adentro y salen de manera automática muchas veces. Y allí está el reto, en atreverse a cambiar realmente, desde dentro. Gracias a todas las asistentes (puedes ver más sobre HipnoParto aquí)

2) El sábado también estuve con un grupo de mujeres en el taller que ofrecí en Espai Daleth de Comunicación Asertiva, relaciones y PNL (si, solo vinieron mujeres a esta edición). Y me encantó escucharlas, verlas y sentirlas, saliendo de su zona de confort, decidiendo hacer cosas para cambiar y ser más felices, especialmente dependiendo de las experiencias por las que estaban pasando en estos momentos de sus vidas. El taller es retador, y ellas se atrevieron a bucear para realmente hacer algo diferente. Gracias a todas las participantes (para el que quiera más info, el 13 de junio ofrecemos nueva edición)

3) El domingo estuvimos comiendo con varios ex-compañeros de trabajo de hace ……. unos 15 años!!!! Si, cuando yo me dedicaba a las finanzas. Y estar con ellos, me reafirmó en que mi evolución y adaptación ha sido muy positiva para mi. Guardo de la época muy buen recuerdo, y son personas bellísimas con las que es un placer compartir, y eso es compatible con saber que si me hubiese quedado quieto, o dejándome llevar por la corriente, me sentiría triste y vacío.

4) Este fin de semana ha nacido en facebook el  “Grup de Dol gestacional i neonatal Catalunya” destinado a facilitar las sinergias entre personas que han experimentado la muerte de un bebé durante la gestación o al poco de nacer. Y eso si que son experiencias que le sacan a uno, si o si, de su zona de confort. Así que, muy orgulloso de que Anna, mi mujer, haya gestado y parido este grupo donde las personas que forman parte pueden, entre otras cosas,  compartir experiencias, encontrar recursos, contactar con personas geográficamente próximas para crear sinergias, dar visibilidad a este tema, y, de este modo, adaptarse mejor a la nueva situación, ser más resilentes, y poder, al ritmo de cada un@, llegar a vivir con amor libre de dolor.

Así que, lanzo desde aquí un soplo de ánimo para tod@s para que seáis flexibles, adaptativ@s, pro-activ@s, viv@s, ….. FELICES!!!! (o si quietecit@s estáis bien, disfrutarlo; eso si, si te quejas piensa si realmente estás bien)

Viento sos

viento sosHoy quiero compartir la historia de la muerte de Gonzalo, un bebé que, como demasiados, voló muy pronto. Esta historia está contada por su padre, Ramiro, en formato de cuento.

Tuve la suerte de poder exponer mi experiencia con las pérdidas gestacionales y mi visión como hombre dentro de la exposición que ha durado 3 semanas de Stillbirth-Reportaje (ver más sobre esta expo aquí) y Ramiro, este papá valiente, asistió y quiso compartir conmigo dos de sus cuentos (entre ellos el que da título al post) y pedirme mi opinión.

Así que tuve el honor de leerlos, y encontrar una historia contada desde lo más profundo del corazón y del alma, con dolor, rabia, tristeza, amor, y todo lo que un proceso de duelo como el vivido conlleva. Me parecieron geniales y lo que le dije a Ramiro fue lo que está a continuación en cursiva:

Ramiro, muchas gracias por escribir estos dos cuentos y por hacérmelos llegar. He leído primero “Viento Sos”, y me ha emocionado, conmovido, estremecido, hasta dolido. Realmente me alegro de que aprendieses (averiguases) que Gonzalo es viento y te abraza siempre que tu así lo deseas (eso es, para mi, la primavera tras el invierno) Luego he leído “tu voz” y también me ha movido. Mi sensación es que está escrito con el dolor en un lugar más amable, quizá más desde la tristeza y la nostalgia que desde la rabia y el sufrimiento. Es genial que escribas, por ti, y por si llega a otras personas. No se cómo lo estás difundiendo o piensas hacerlo. Por mi parte, le daré difusión en cuanto tu me digas cómo lo haces, ya que creo que es necesario que muchas personas se liberen y creo que puede ayudarles. Y en especial hombres, ya que del duelo vivido por la madre tiene más bibliografía. Me ha movido también leer alguna frase que me ha resonado totalmente con lo que yo leí el otro día en la exposición. La última frase de Viento Sos, “solo cuando aceptamos que no podemos retenerlo, estamos listos para abrazar al viento”, me parece genial, y me conecta con lo que yo decía de “con un gran paso que era la aceptación del dejar ir (para dejar ir es necesario ser consciente de que existe)”. Un gran abrazo.

A esto me respondió que Mónica Álvarez le “amadrinaba” desde su página “Duelo Gestacional y perinatal”, así que dejo aquí el link a  la entrada de Mónica donde podréis encontrar más información sobre el trabajo de Ramiro y el cuento Viento sos.

Y me despido comentando que Ramiro incluye estos dos cuentos que yo he leído en una colección que ha titulado del arco iris, y que como nada es casualidad en esta vida, yo estoy ofreciendo desde hace unos días, dos sesiones de HipnoParto gratuitas a todas las mamás que esperan un bebé arco iris. El HipnoParto es un conjunto de técnicas que facilita que las mujeres vivan su embarazo con confianza, seguridad, tranquilidad, …. algo que, especialmente después de la muerte de un bebé, acostumbra a ser poco habitual. Así que pongo mi granito de arena a que esas mamás /y los papás que las acompañan en ese valiente camino) puedan vivir ese proceso algo mejor para ellos y sus bebés. Puedes ver toda la información sobre estas sesiones gratuitas aquí.

Deseo que esta información llegue a muchas personas que se puedan beneficiar, tanto de los cuentos de Ramiro y su familia, como de las sesiones de HipnoParto.

Año nuevo….. nuevos retos

EluneyEs posible que aproveches el cambio de año para iniciar alguna actividad, acordar contigo mism@ que harás algo diferente, planificarte nuevos proyectos, o seguir viviendo los días uno a uno sin grandes planteamientos.
Para mi, este 2015 se inicia con grandes cambios, con nuevos retos, que me apetece compartir contigo.

Para empezar, y lo más importante, es que el 30 de diciembre nació mi hija, Eluney, por lo que el cambio de año lo viví, junto a mi esposa y mi hija, en un entorno hospitalario y tan solo nosotros tres en la habitación. Mi esposa se mostró con toda la fuerza y mucha serenidad en los momentos más importantes, a pesar de las complicaciones que se presentaron, y, finalmente, pudimos recibir a nuestra pequeña.
Y es genial iniciar el año con ese nuevo reto, el incorporar a nuestra familia a este nuevo miembro, lograr que nuestro hijo, Nahual, se sienta a gusto con la nueva personita con la que compartir padres, abuelas…. atención.

Y también es un gran reto volver a las semanas enteras sin lograr dormir más de 3 horas seguidas. Compaginar “el sueño” con “convertir los sueños en objetivos”. Vivir la plenitud familiar a la vez que profesional, y personal, lo que para los hombres acostumbra a ser algo más sencillo de lograr que para las mujeres, y por eso admiro tanto a las mujeres que saben que dar lo que pueden en cada ámbito está bien, sin necesidad de dar más de lo que se puede, y que la super-woman no existe, al menos en un universo saludable 😉

Así que en eso estoy, con este nuevo reto, y a la vez con un nuevo reto profesional, ya que ayer, 10 de enero, se inauguró Espai Vitruvi, un nuevo centro en el que colaboro y que nace de la gestación que han vivido sus dos creadoras, dos grandes profesionales que han decidido, pese a diversas adversidades, que querían aportar esto al mundo, un espacio de acompañamiento a las personas, y en especial a las personas del Maresme, ya que el centro está ubicado en el centro neurálgico de Mataró.

Estaré en Espai Vitruvi ofreciendo los acompañamientos individuales, tanto Catalyzing® como HipnoParto®, los lunes bajo cita previa (a realizar conmigo o con el centro), y en algún otro momento ofreciendo otras cositas también interesantes 😉

Y del mismo modo que la llegada de mi hija se suma a la paternidad con mi hijo, continúo ofreciendo mis servicios en el centro de Barcelona, en Espai Daleth, en Mollet en Harmonia Interior, en Terrassa en Centre Namaskar, y en breve….. en Sant Cugat del Vallés.

Pues así estoy, con dos nuevas criaturas acabadas de nacer unidas a las que ya formaban parte de mi vida. Una a finales de 2014, la otra a inicios de 2015, y con ganas de ver como crecen sanas, como se hacen fuertes, como desarrollan su potencial y como se muestran al mundo con lo mejor. Y yo, por mi parte, colaboraré a que puedan dar lo mejor de ellas 😉

Quiero despedirme de este escrito agradeciendo a mis clientes la comprensión por los cambios de agenda sufridos en diciembre y a principios de enero.  Así que, gracias, y un abrazo!!!

Soltando globos (y algo mas)

OLYMPUS DIGITAL CAMERAHoy ha sido un día muy especial. Hemos estado esta mañana en la IV Jornada organizada en Barcelona por Petits amb Llum, en reconocimiento al duelo gestacional y neonatal. En estos días se están celebrando jornadas similares en muchos lugares del planeta, siendo el mes de octubre el mes elegido para darle luz a estas pérdidas.

Ha sido un acto emotivo, con una gran mezcla de sensaciones. Una temperatura altísima para la fecha, con un sol reluciente que invitaba a buscar la sombra, a la vez que aseguraba que el acto principal de la jornada, la “Suelta de globos”, sería precioso al estar el cielo totalmente despejado. Para nosotros ha sido la primera jornada de este tipo, aunque ya hace 3 años que convivimos con la combinación de amor y dolor que representa la muerte de un/a hij@, también durante la gestación.

Si, ya hace 3 años que nuestra hija Maya partió hacia otro lugar, abandonando el cuerpo de Anna, su madre y mi compañera de vida. Al cabo de unos meses lo hizo Aren, en esa ocasión debido a que el lugar en el que se implantó no era viable para su evolución física, por lo que lo despedimos con todo el amor, y con mayor conciencia, al menos por mi parte, que la que nos acompañó en el adiós a Maya. Y unos meses más tarde fué Abril, el hermano gemelo de Nahual, quien decidió dejarle todo el espacio intrauterino a su hermano, y con el que el duelo fue distinto al ir acompañado de la ilusión necesaria para la gestación de nuestro hijo si nacido. Si, ya está con nosotros desde hace 18 meses nuestro primer “Arco Iris”, nombre con el que se conoce a l@s niñ@s nacidos tras la pérdida de otr@, ya que es como el sol que brilla tras la tormenta, que crea algo precioso, a la vez que el dolor por la perdida continúa. Y hemos ido a este homenaje de hoy también con Eluney, la nueva Arco Iris que crece en la cuna que es la barriga de Anna.

Y como decía, la mañana ha estado llena de lágrimas, de dolor, de nostalgia, de recuerdos, de complicidad, de tristeza, de ilusión, …. y, por encima de todo, de AMOR. El nuestro y el que he podido ver y sentir en tantas personas que han asistido. Ha sido especialmente emotivo el momento de soltar los globos. Cada familia habrá hecho lo que haya creído oportuno, en nuestro caso hemos dejado ir un globo para cada uno de nuestros hijos que ya no tienen existencia física. Cada globo iba acompañado de una estrella, en la que hemos escrito su nombre, un agradecimiento por habernos escogido, y un “T’estimo” (Te quiero). En ese momento de decidir soltarlos, en el que sonaba “Imagine“, la energía que había era preciosa, y Anna y yo cogíamos los tres globos, con nuestras manos juntas, unas miradas amorosas y un beso. Y el acto físico de “dejar ir” ha sido algo más lento que un simple “abrir la mano”. Anna ha estado durante bastante rato anteriormente con los globos en la mano, y hasta ese momento ha tenido la sensación que, por unos momentos, nuestros tres “hijos estrellita” estaban por fin físicamente con ella (con nosotros). Y aunque ha tenido plena conciencia de que eso no es así, y que su lugar es otro, le ha costado unos momentos el “soltar” para permitir esa elevación hacia donde sea que hayan ido (que fueron en su día). Y mientras los veíamos volar, y alejarse, junto con tantos otros, ha sonado “Tears in Heaven” , mirando ese cielo que era donde estaban puestos nuestros ojos vidriosos.

Tras ese “soltar” la sensación de paz ha incrementado, la ligereza de nuestro dolor también. La tristeza continúa por lo sucedido, simplemente el dar el lugar que cada cual tiene, el permitir que tomen su espacio, y, de ese modo, quedarnos con el amor, es una gran elección. Por eso considero que actos de este tipo, con asociaciones que dan luz a estos temas apoyando y dando soporte a las familias en duelo, en un duelo tan complicado como es el gestacional, en el que la sociedad todavía no reconoce que exista una pérdida de un ser querido, es básico para la salud mental, emocional, energética, espiritual (y en muchos casos física) de la familia, especialmente de la madre.

Y junto a todo esto, tenemos la suerte de que nuestro hijo Nahual nos acompañaba, y durante esos momentos de “soltar” él se quejaba, quizá por el hecho de separarse físicamente de sus hermanos (aunque fuese energéticamente) o quizá para recordarnos que él si está físicamente con nosotros, que con nuestros “hijos estrellita” tan solo podemos continuar sintiendo amor hacia ellos, y que con él y su hermana Eluney, a parte del amor, tenemos muchas otras cosas que vivir y compartir.

Para mi, que acompaño con HipnoParto® a mujeres solas o parejas viviendo embarazos conscientes y disfrutando del proceso preparándose para el re-encuentro con el bebé, y que me estoy formando en duelo gestacional y perinatal, vivir una jornada como la de hoy me aporta todavía más sentido a esta labor. Me ha encantado ver tantos arco iris, tanto caminando, como en brazos o todavía en el útero materno, y me invade la sensación de saber que lo hago está bien, y que, especialmente para quien ha sufrido el dolor de una pérdida, el poder vivir un nuevo embarazo con la mayor tranquilidad, confianza y amor, es necesario. Gracias a la vida por permitirme poner mi granito en la conciencia de dar vida a la vida, y también de dar su espacio a la muerte.

Quiero agradecer a Petits amb Llum la organización del acto y toda su labor, a Norma Grau por su proyecto Stillbirth mediante el cual muchas familias disponemos de fotografías con nuestr@s hij@s fallecidos durante el embarazo o tras el parto, y a Noelia de Duelo con Doula, por su acompañamiento en el embarazo de Eluney y todo su cariño a nuestra familia, incluyendo esas tres estrellas que brillan en el cielo con un guiño especial para nosotros. Y por supuesto, un agradecimiento enorme para Anna, por ser valiente y, aún con muchos miedos, gestar a Maya, Aren, Abril, Nahual y Eluney y decidir que la ilusión y el amor vencen al dolor y el temor.

Un guiño para todos los Petits que, aunque no hayan tenido hoy un globo, están en el cielo, y un gran abrazo de luz, fuerza y esperanza para sus padres.

 

Papá del S.XXI – Papá consciente

Nahual-OscarHace ya unas semanas, paseando por un parque con Nahual (mi hijo) y Nala (mi perra), tuve el placer de conocer a una mujer que paseaba a su perro. Lo que dio pié a la conversación que mantuvimos durante algo más de media hora, fue la frase que me dijo y que da título a este post: “mira, un papá del Siglo XXI”.

A lo que hacia referencia su comentario, y sobre lo que estuvimos compartiendo, es la diferencia entre los papás del S.XX y los actuales (algunos). El nivel de consciencia con el que algunos nos permitimos vivir la paternidad hoy en día es muy diferente a lo que se pudieron (quisieron) permitir muchos hombres de generaciones anteriores. Hace unos años también había papás paseando a sus hij@s con el cochecito, también había papás que les daban el biberón, también había papás que llevaban a l@s niñ@s a la guardería, o al médico. Lo importante no es tanto el “qué” se hacía y se hace, si no el “cómo” se hace, “desde dónde”.

Y ahí es donde existe una gran diferencia entre el “ayudar” en la crianza y cuidado de l@s hij@s (igual que “ayudar” en las labores domésticas, “a mi mi marido me ayuda mucho en casa y con los niños”) o co-criar a l@s hij@s, tener clara que la decisión de ser padre es una gran responsabilidad y que desde que esa decisión se convierte en un hecho las prioridades pueden (si no deben) ser diferentes. Ese cambio para mi hace  hoy un año que sucedió con el nacimiento de Nahual, y desde entonces puedo, quiero, y hago, que él sea una parte fundamental de mi día a día. La conciencia de co-criar me permite disfrutar del proceso. Ya no sirve aquello de darle un beso de buenas noches a l@s niñ@s en la cuna o la cama al llegar por la noche a casa tras una larga jornada de trabajo. A mi no me sirve ser “esa persona que a veces está en casa, compra muchos juguetes, da algunos besos y riñe cuando la mamá dice que l@s niñ@s se han portado mal”.

Tengo la suerte (aunque tod@s sabéis que la suerte no existe) de poder disfrutar la mayoría de días de esos paseos por el parque con Nahual y Nala. Tengo la suerte de poder estar escribiendo esto con muchísimas interrupciones para abrazar a Nahual, cambiarle el pañal, etc… Tengo la suerte de hoy permitirme organizar la agenda para poder comer en familia y ver como Nahual sopla su primera vela. Tengo la suerte de casi cada día desayunar con él, o almorzar, o merendar o cenar. Y hacerlo disfrutando, con conciencia, sabiendo que es una elección y, como todas las elecciones, tiene contraprestaciones, algo que para otras personas sería un inconveniente, o incluso para mi también implica “soltar” muchas cosas para poder abrazar esa paternidad y esa manera de vivir.

El sábado pasado pude disfrutar de asisitir al “I congrés dels Amics de l’Ofici de Viure, Fent camí cap a la nova consciència”. En este congreso (que aunque seguro que todos habéis podido entender llevaba el título de “Haciendo camino hacia la nueva conciencia”) se trató el tema de la conciencia desde diferentes ámbitos, en diversas ponencias y mesas redondas, incluyendo la retransmisión en directo del programa radiofónico “L’ofici de viure – Què és la nova espiritualitat“. Yo tuve la suerte de pasar la primera mitad del día sentado junto a una mujer que, entre otras cosas, acompaña a una muerte consciente, lúcida, tranquila, digna, …. como voluntaria en cuidados paliativos. Por mi parte, acompaño a vivir con conciencia el embarazo y re-encuentro con los bebés a través del HipnoParto®, y la conversación sobre la importancia de vivir conscientemente el incio y final de esta existencia física fue muy nutritiva. Al mediodía pude compartir el almuerzo con tres maestras de escuela, implicadas en llevar conciencia a los centros formativos, en poner su granito de arena para mejorar el sistema educativo y facilitar un crecimiento de las personas más consciente y respetuoso con la esencia de cada uno. Gracias a estas personas por regalarme sus experiencias y compartir su tiempo.

Y en la mesa redonda moderada por Miriam Subirana, en la que participaron Francesc Torralba, Antonio Jorge Larruy y Pepa Ninou, uno de los temas, que me resonó totalmente con el motivo principal de este post, trató de los valores masculinos y femeninos. Se comentó que el nuevo paradigma en el que llevamos unos años entrando, requiere que los valores femeninos (no necesariamente exclusivos de mujeres) estén más presentes en la sociedad, tanto en las empresas y organizaciones, como en la política, en la educación, en las familias, … Y quizá podamos llegar, tras un periodo de más feminidad (la ley del péndulo me hace pensar en eso)  a un punto en que la dualidad de hombres-mujeres dé paso a esa evolución en la que todas las personas dispongamos de un equilibrio real de valores (tradicionalmente masculinos y femeninos), a una sociedad equilibrada, centrada, consciente….

Y en ese proceso estoy, viviendo conscientemente mi paternidad, acompañando a vivir con conciencia (ver post sobre el día del padre) también la paternidad de todos los hombres que acuden a las sesiones de HipnoParto (muchas veces con miedos diferentes a los de las mujeres, y descolocados, como se resume muy bien en este post de “Los siete temores más comunes de los futuros papás“), y a la conciencia del embarazo y el nacimiento. Y confío en que cada día más mamás y papás vivan esa faceta de la vida (y muchas otras) con conciencia, equilibrio de valores, plenitud, disfrute, responsabilidad y felicidad!!!