La importancia de la toma de conciencia

cieloEl mes de Octubre es, a nivel mundial, el elegido para la visibilización y toma de conciencia sobre el duelo gestacional y neonatal. Hace 4 años yo desconocía totalmente este tema. Mi nivel de conciencia sobre lo que experimentan las parejas que pierden a un bebé durante la gestación o al poco de nacer era muy bajo (por no decir nulo).

Con mi mujer habíamos decidido hacía poco que la familia creciese, y nos llenamos de ilusión ya el día de la concepción de nuestra primera hija, Maya. Nuestro nivel de conciencia en algunos aspectos si que era bastante elevado, por lo que tuvimos la percepción de que se producía la concepción, de que hubo una conexión con esa almita que decidió elegirnos como sus padres. Transcribo (y traduzco) a continuación unas palabras que escribí en un lugar especial para nosotros:

“Pues si, acabamos de hacer un test de embarazo y se confirma la noticia!!! POSITIVO!!!! Seremos papis!!!

Las sensaciones del día 7 eran correctas. Me siento FELIZ y, contrariamente a lo que pensaba, muy tranquilo. 

Te quiero Anna, y a quien está en camino también!!!”

Pues como quizá intuías al leer, hoy hace 4 años que se detuvo la gestación de nuestra hija, Maya. Hace 4 años que se truncó la ilusión que sentíamos. Hace 4 años que un dolor punzante junto a un sangrado alertaron a mi mujer de que algo no iba bien (o mejor dicho, que algo iba mal). Hace 4 años que ese amor que sentíamos por nuestra hija Maya sufrió una descarga de energía desagradable. Y hace 4 años mi manera de pensar sobre lo sucedido nada tenía que ver con la actual. Mis creencias sobre el tema tenían más relación con un proceso puramente biológico, con una detención en la reproducción celular, y con poca cosa más. Eso era lo que había escuchado, aprendido y creído, lo que mi subconsciente tenía almacenado como base. Esas eran las gafas con las que miraba lo sucedido.

Pero la realidad era otra, y el dolor que experimentaba mi mujer, que tenía una conexión mucho más potente, tanto a nivel fisiológico como energético con nuestra pequeña, era, aunque yo no quisiese verlo ni pudiese entenderlo, desgarrador. Desde aquí lanzo un mensaje a todas las parejas y al resto del entorno de las mujeres que viven la experiencia de perder a un bebé, a que se abran al dolor de esa mujer (y hombre), a que no intenten ir por el camino de evitar pensar en el tema para evitar el dolor. Por que los duelos toca vivirlos, y, de una manera u otra, se acaban viviendo, y hay maneras que son mucho más naturales y saludables que otras. Y también invito a las mamás que viven estás experiencias a hablarlo, a atreverse a llorar y a explicar el por qué, a decir que ya amaban a ese bebé en camino y que la muerte de un/a hij@ le duele a todo el mundo.

Hoy hace 4 años de ese momento tan triste en el que empezamos a vivir lo que era un duelo gestacional. Y en ese momento no lo vivimos de la mejor manera posible. Y decidimos que volveríamos a quedarnos embarazados, y lo logramos en poco tiempo, y el dolor quedó en “pausa”. Tristemente el siguiente embarazo, el de nuestro hijo Aren, también quedó truncado. En esta ocasión un embarazo ectópico que hizo que tuviésemos que detenerlo y acabó con una extirpación de trompa para Anna.

Esta pérdida la vivimos con mayor conciencia, y empezamos a darnos permiso para el dolor, para reconocer lo sucedido, para vivir el duelo, …. y se sumó el duelo de Maya, que surgió desde donde estaba “aparcado”.

En poco tiempo volvimos a concebir, en esta ocasión a Abril y Nahual. Abril también decidió que su encarnación física en esta vida debía terminar pronto, y se fue, y al cabo de unos meses nació Nahual (5 semanas antes de lo previsto, como muchos gemelos). En esta ocasión el duelo también fue algo complicado al vivirlo simultaneo a la ilusión de ver crecer a Nahual, y el miedo constante a que algo volviese a ir mal.

Y al cabo de 21 meses nació Eluney, nuestra segunda hija nacida, nuestra 5ª hija.

Pues si, hoy hace 4 años desde que se inició nuestra experiencia con el Duelo gestacional. Y sabemos la importancia que tiene la conciencia, tanto para el duelo en si, como para las nuevas gestaciones y embarazos.

Así que animo a que quien lea estas lineas se conciencie un poco más, tenga muy en cuenta este tema antes de decir algunas de esas cosas que se dicen de: “ya tendrás otro que eres joven”, “bueno, pero ya tienes un hijo”, “Bueno, pasa mucho y, total, era muy poca cosa todavía”, “la naturaleza es sabia y si se ha parado será por algo”, “mejor ahora que más adelante”…. y a que se permita a esas personas que lo están viviendo, vivirlo a su manera, que se facilite que se abran, que se las escuche, que se les de el lugar que para ellas tienen sus hij@s.

A nosotros nos hubiese sido muy útil, ya desde hace 4 años, tener mayor conciencia sobre el tema, poder vivirlo más abiertamente, y haber recibido apoyo (que Anna si tuvo de Noelia, de Duelo con Doula, durante el embarazo de Eluney).

Ahora, Anna da ese apoyo a otras mujeres y parejas, habiendo creado un grupo en facebook para el Duelo gestacional y neonatal, y con su proyecto Maternidad Arcoiris, (también en su página de fb) donde contribuye a esa visualización, a ese acompañamiento en el duelo, y, especialmente, a esas nuevas concepciones y gestaciones. Este mes de octubre es el que ha elegido, junto a Helena, para iniciar el Grupo Maternidad Arcoiris de soporte profesional para la concepción y embarazo de bebés Arcoiris, lo que me hace sentir orgulloso de ella y muy satisfecho, al saber que otras personas van a tener la oportunidad de vivir con mayor conciencia, y muchos más recursos, estos momentos emocionalmente tan complejos.

Puedes encontrar más información sobre duelo gestacional, sobre las actividades que se realizan este mes  de octubre para esa visibilización, sobre el grupo de soporte, y otros temas relacionados, haciendo click en los subrayados del párrafo anterior.

Yo, por mi parte, contribuyo ofreciendo dos sesiones gratuitas de acompañamiento con el Método NACES (HipnoParto) a esas mujeres ( y parejas) que están gestando Arcoiris.

He escrito acerca de la conciencia sobre este tema, por que me toca personalmente, por que hoy hace 4 años que Maya se fue (Maya, gràcies, t’estimo), y por que octubre es el mes elegido para el duelo gestacional y neonatal.

Ahora invito a que esa conciencia la pongamos también en muchos otros temas, en general en nuestra vida, en cómo vivimos, en cómo experimentamos, en cómo decidimos, en qué nos mueve, en qué tapamos, en qué nos hace sentir bien, y en que nos hace sentir mal, en qué hacemos para cambiar aquello que no deseamos, y en los miedos que nos frenan para lograrlo. Para esta mayor conciencia y para los cambios que deseas, también te acompaño con Catalzying.

Muchas gracias por leer, comentar y compartir!!!

Seguro que alguien de tu entorno lo agradece.

Otros post relacionados:

Ahora todavía con más fuerza

Viento sos

Llegó y se fué

La voz de los papis de l@s hij@s que se marcharon muy pronto

Soltando globos (y algo mas)

La importancia de Sam – El papel del Padre

Anuncios

Quietecit@ vs adaptativ@

bambú

Hace ya un tiempo que ronda por mi mente escribir sobre este tema, y hoy por fin coge forma física para poderlo compartir.

El título del post hace referencia a dos opciones básicas que tenemos:

1) Mantenernos en nuestra zona de confort, no tocar nada, quedarse con aquello de “mejor malo conocido que bueno por conocer” (si, aunque duela verdad?), confiar en que todo va a seguir siempre igual, y, cuando algo cambia, quejarnos por que alguien (ya sea persona, fuerza de la naturaleza o quien decidamos culpar) nos ha cambiado las condiciones de aquello que era LA REALIDAD. Y si no nos gusta el cambio, quedarnos inmóviles esperando a que “Alguien” nos devuelva lo nuestro.

2) Movernos, avanzar, atrevernos a probar cosas nuevas, a tomar la vida y los cambios como desafíos, a dedicar energía a lograr aquello que quiero, bailando con la canción que suene en cada momento.

Está claro que hay muchos factores que afectan a cómo actuamos de manera habitual, y que la misma persona puede que en diferente época esté experimentando más una manera o la otra de actuar.

Considero que es mucha mejor opción la segunda, ya que queramos o no, la vida evoluciona, está en continuo movimiento, dicen que es como ir en bicicleta, que si te paras te caes, y, como decía Buda, “Lo único permanente es el cambio”. Así que, viviendo con esa capacidad de adaptación (que también otorga resilencia para los momentos más difíciles) es más fácil sentirse/ser feliz.

Para poder vivir con esta capacidad de adaptación, de aceptar los cambios como retos y oportunidades, y sentirnos cómodos con ellos, tener una buena base, unas raíces sólidas, haber experimentado seguridad, amor y apego siendo bebés y niños, es fundamental, por lo que regalar eso a nuestr@s hij@s es de lo mejor que podemos hacer. (de ahí la foto del bambú, como símbolo de fuertes raíces y resistencia gracias a su flexibilidad)

Y si, por ahí vino la idea original, por Nahual (nuestro hijo de 2 años). A finales de 2014 nació su hermana, y en marzo (justo antes de que el cumpliese los dos años) nos mudamos, cambiando también de guardería. Para él los cambios fueron, entre otros:

– Dejó de recibir todas las atenciones (no digo que dejó de ser hijo único ya que no lo era por tener 3 herman@s no nacidos con vida – comento algo más sobre esto en otro punto)

– Cambió de vivienda

– Dejó de dormir en el dormitorio con nosotros para dormir en su propio dormitorio.

– Cambió de guardería, dejando compañeros y cuidadoras conocidos por nuevas personas con las que compartir varias horas al día.

– Cambió los lugares por los que pasea

Y antes de todo esto, algunas preguntas que nos rondaban eran si sería capaz de adaptarse, si no sería muy duro para él tanto cambio, si le afectaría a su desarrollo……

Y resultó que se adaptó a todo ello con gran facilidad, quizá el que mejor de la familia ;-). Eso no quita que haya tenido alguna reacción de celos normal con su hermana, o que nos reclame de vez en cuando alguna atención más de la que recibe, o que nos muestre su desacuerdo cuando lo dejamos en la guardería. Pero su capacidad para disfrutar de la vida es muy superior a todo eso, y los cambios para él han supuesto motivaciones. Así que eso me hace pensar que, realmente, tiene unas buenas raíces (me hace sentir bien, y orgulloso de Anna, mi mujer, y de mi mismo).

Y este fin de semana han sucedido varias cosas que me reafirman en que esta manera de vivir es más saludable:

1) El viernes por la tarde estuve con unas cuantas mujeres embarazadas en el centro Yoga Omnium, en Sant Andreu (Barcelona) a las que les presenté el acompañamiento durante el embarazo a través de HipnoParto. La aceptación fue muy buena, y todas ellas estuvieron de acuerdo en que se pueden cambiar muchas cosas para disfrutar más de esta experiencia, incluyendo el momento del parto. Eso si, saben que, aunque su lógica les permita pensar de modo positivo, los aprendizajes recibidos están muy adentro y salen de manera automática muchas veces. Y allí está el reto, en atreverse a cambiar realmente, desde dentro. Gracias a todas las asistentes (puedes ver más sobre HipnoParto aquí)

2) El sábado también estuve con un grupo de mujeres en el taller que ofrecí en Espai Daleth de Comunicación Asertiva, relaciones y PNL (si, solo vinieron mujeres a esta edición). Y me encantó escucharlas, verlas y sentirlas, saliendo de su zona de confort, decidiendo hacer cosas para cambiar y ser más felices, especialmente dependiendo de las experiencias por las que estaban pasando en estos momentos de sus vidas. El taller es retador, y ellas se atrevieron a bucear para realmente hacer algo diferente. Gracias a todas las participantes (para el que quiera más info, el 13 de junio ofrecemos nueva edición)

3) El domingo estuvimos comiendo con varios ex-compañeros de trabajo de hace ……. unos 15 años!!!! Si, cuando yo me dedicaba a las finanzas. Y estar con ellos, me reafirmó en que mi evolución y adaptación ha sido muy positiva para mi. Guardo de la época muy buen recuerdo, y son personas bellísimas con las que es un placer compartir, y eso es compatible con saber que si me hubiese quedado quieto, o dejándome llevar por la corriente, me sentiría triste y vacío.

4) Este fin de semana ha nacido en facebook el  “Grup de Dol gestacional i neonatal Catalunya” destinado a facilitar las sinergias entre personas que han experimentado la muerte de un bebé durante la gestación o al poco de nacer. Y eso si que son experiencias que le sacan a uno, si o si, de su zona de confort. Así que, muy orgulloso de que Anna, mi mujer, haya gestado y parido este grupo donde las personas que forman parte pueden, entre otras cosas,  compartir experiencias, encontrar recursos, contactar con personas geográficamente próximas para crear sinergias, dar visibilidad a este tema, y, de este modo, adaptarse mejor a la nueva situación, ser más resilentes, y poder, al ritmo de cada un@, llegar a vivir con amor libre de dolor.

Así que, lanzo desde aquí un soplo de ánimo para tod@s para que seáis flexibles, adaptativ@s, pro-activ@s, viv@s, ….. FELICES!!!! (o si quietecit@s estáis bien, disfrutarlo; eso si, si te quejas piensa si realmente estás bien)