Viento sos

viento sosHoy quiero compartir la historia de la muerte de Gonzalo, un bebé que, como demasiados, voló muy pronto. Esta historia está contada por su padre, Ramiro, en formato de cuento.

Tuve la suerte de poder exponer mi experiencia con las pérdidas gestacionales y mi visión como hombre dentro de la exposición que ha durado 3 semanas de Stillbirth-Reportaje (ver más sobre esta expo aquí) y Ramiro, este papá valiente, asistió y quiso compartir conmigo dos de sus cuentos (entre ellos el que da título al post) y pedirme mi opinión.

Así que tuve el honor de leerlos, y encontrar una historia contada desde lo más profundo del corazón y del alma, con dolor, rabia, tristeza, amor, y todo lo que un proceso de duelo como el vivido conlleva. Me parecieron geniales y lo que le dije a Ramiro fue lo que está a continuación en cursiva:

Ramiro, muchas gracias por escribir estos dos cuentos y por hacérmelos llegar. He leído primero “Viento Sos”, y me ha emocionado, conmovido, estremecido, hasta dolido. Realmente me alegro de que aprendieses (averiguases) que Gonzalo es viento y te abraza siempre que tu así lo deseas (eso es, para mi, la primavera tras el invierno) Luego he leído “tu voz” y también me ha movido. Mi sensación es que está escrito con el dolor en un lugar más amable, quizá más desde la tristeza y la nostalgia que desde la rabia y el sufrimiento. Es genial que escribas, por ti, y por si llega a otras personas. No se cómo lo estás difundiendo o piensas hacerlo. Por mi parte, le daré difusión en cuanto tu me digas cómo lo haces, ya que creo que es necesario que muchas personas se liberen y creo que puede ayudarles. Y en especial hombres, ya que del duelo vivido por la madre tiene más bibliografía. Me ha movido también leer alguna frase que me ha resonado totalmente con lo que yo leí el otro día en la exposición. La última frase de Viento Sos, “solo cuando aceptamos que no podemos retenerlo, estamos listos para abrazar al viento”, me parece genial, y me conecta con lo que yo decía de “con un gran paso que era la aceptación del dejar ir (para dejar ir es necesario ser consciente de que existe)”. Un gran abrazo.

A esto me respondió que Mónica Álvarez le “amadrinaba” desde su página “Duelo Gestacional y perinatal”, así que dejo aquí el link a  la entrada de Mónica donde podréis encontrar más información sobre el trabajo de Ramiro y el cuento Viento sos.

Y me despido comentando que Ramiro incluye estos dos cuentos que yo he leído en una colección que ha titulado del arco iris, y que como nada es casualidad en esta vida, yo estoy ofreciendo desde hace unos días, dos sesiones de HipnoParto gratuitas a todas las mamás que esperan un bebé arco iris. El HipnoParto es un conjunto de técnicas que facilita que las mujeres vivan su embarazo con confianza, seguridad, tranquilidad, …. algo que, especialmente después de la muerte de un bebé, acostumbra a ser poco habitual. Así que pongo mi granito de arena a que esas mamás /y los papás que las acompañan en ese valiente camino) puedan vivir ese proceso algo mejor para ellos y sus bebés. Puedes ver toda la información sobre estas sesiones gratuitas aquí.

Deseo que esta información llegue a muchas personas que se puedan beneficiar, tanto de los cuentos de Ramiro y su familia, como de las sesiones de HipnoParto.

Silla ligera, alma pesada

2014-09-04 09.38.41Hoy escribo sobre algo que no acostumbro, mis emociones. Coincidiendo con el inicio de septiembre, un mes cargado de energía para iniciar cambios, mejorar, lanzarse a nuevos proyectos…. nuestro hijo, Nahual, ha iniciado la guardería.

Lo está haciendo siguiendo un período de adaptación, en el que, como dice su nombre, se supone se va adaptando a ese nuevo entorno de manera progresiva.

Seguramente es así, y estoy convencido de que en algún momento disfruta y todavía disfrutará más de sus compañeros, los juegos, las canciones, etc… Pero, y hago valer el pero, la sensación estos días, volviendo a casa tras dejarlo en la guardería, es la del título del post:

La silla la siento muy ligera, y esa ligereza de la silla de paseo va co-relacionada con la pesadez en mi alma, en mi estómago, en mis lágrimas.

Porque dejarlo en un lugar llorando, sabiendo que lo pasa mal, que siente que lo abandonamos, es una sensación que no debería suceder. Se que podría hacerlo mejor. Se que de algún modo podría lograr dejarlo sintiéndose él allí feliz y tranquilo. Y se que en breve se sentirá así, pero me gustaría haber hecho cosas diferentes, haber seguido más el instinto y haber vivido estos días con más amor, paciencia, y de la mejor manera para él, independientemente de algunos consejos recibidos.

Y creo que esto le sucede a much@s niñ@s y madres/padres. Y en gran parte seguro que se podría mejorar mucho a nivel general. Tenemos la suerte de que Nahual no ha iniciado la guardería hasta pasados los 17 meses, después de haber podido estar 11 meses de manera continuada con Anna, su madre, y de los 11 a los 17 conmigo a sus abuelas por las mañanas y con su madre (mínimo) por la tarde. Much@s niñ@s viven esa situación mucho antes, y seguro que la emoción es aún mayor, ya que su nivel de seguridad y confianza es menor a menor edad.

Y algo que me sorprende muchísimo es ver a los padres (y en especial madres, que el porcentaje de las que llevan a l@s niñ@s a la guardería es mayor), dejar a sus hij@s llorando e irse tranquilamente. Quizá luego se sienten de una manera similar a como lo hago yo. Quizá no tienen otra opción ya que muchas veces “toca” entrar a trabajar. Y yo me pregunto… ¿Tan anestesiada está nuestra sociedad? ¿Tan fríos nos hemos vuelto para poder vivir tal como lo hemos organizado? Estoy convencido que muchas personas lo viven con total tranquilidad (al menos consciente) y repiten eso de “es normal, es la primera semana, luego se acostumbran”. Y ¿para qué queremos que se acostumbren a dejar de llorar? ¿No sería más normal que pudiesen vivir su infancia con confianza y alegría?

El día que se consiga una baja maternal(maternal-paternal) de mínimo 2 años, l@s niñ@s crecerán más estables, con unas raices más fuertes que les permitirán ser más flexibles a la vez que seguros de ellos mismos, y la sociedad será mejor. Así, quizá nuestr@s hij@s no experimentarán esa sensación de Una silla ligera, con el alma pesada.

Por mi parte, tengo claro que puedo y quiero hacer más, y cada día pruebo algo diferente para lograr que Nahual esté mejor cuando se queda en la guardería. Y hay muchas cosas que he ido aprendiendo que aplico para poder gestionarlo mejor, para yo estar mejor, y para poder transmitirle ese bienestar a mi hijo.

Para todo aquel que le interese saber más de algunas de estas opciones para gestionar mejor las emociones y vivir con más conciencia y más recursos disponibles, podéis leer lo que he preparado para un “septiembre perfecto para tu mejora”

 

Mejor cuanto antes

31ene'14Ayer tuve el placer de compartir unas horas con un grupo de chic@s entre 12 y 16 años, hablando sobre la percepción de la realidad, sobre las creencias limitantes y potenciadoras, la auto-estima, la persistencia, las ganas de ser cada uno el cambio que quiere ver en el mundo.

La actividad forma parte de un proyecto genial que se desarrolla con est@s chic@s en el Centre Diari Grup Colònies Ca n’Anglada, con la finalidad de aportar opciones para que este grupo de chic@s pueda construir una mirada crítica social con la que afrontar la vida de una mejor manera. Cabe decir que l@s chic@s de este grupo no son precisamente personas que tengan lo que conocemos como “una vida muy fácil”. Estuvimos juntos, algo más de dos horas, en las que visionamos varios vídeos, dejando que reflexionasen y que compartiesen sus reflexiones e inquietudes, y comentando las diferentes opciones, para finalmente imaginar cómo puede ser su vida a los 25 ó 30 años.

Estructuramos la actividad con vídeos. Las imágenes, la música, y las palabras juntas, me pareció mucha mejor opción, que una charla teórica, para descubrir cómo funciona la mente, el consciente, las creencias, el poder personal, etc… .

Estos vídeos nos llevaron por un recorrido de:

  • Creer que “no puedo” vs  “Soy capaz”.
  • Personas “etiquetadas de fracasados” que triunfaron gracias a la PERSISTENCIA.
  • Cómo seguir adelante aún las adversidades, si deseas realmente algo.
  • Creencias limitantes heredadas – costumbres que no nos acostumbramos a plantear.
  • Cómo vemos el mundo dependiendo de dónde enfocamos nuestra atención.
  • Lo que podemos lograr al afrontar nuestros miedos “infundados”.
  • La auto-estima y cómo vemos el mundo y las opciones si nos queremos a nosotros mismos.

La verdad que me impresionó la actitud y claridad de ideas, especialmente de algun@s de l@s chic@s. La capacidad de ver el lado positivo de la vida, a la que existe una opción para ello y se les permite.

Y esta mañana he visto un vídeo relacionado, pero que nos lleva a otra etapa de la vida. En esta ocasión es un vídeo de Jenny Moix, en el que nos habla de cómo las creencias nos influyen en el envejecimiento, y la diferencia entre ser “capaz de disfrutar de la vida” a cualquier edad en vez de “aceptar que ya no servimos”.

Pues ahí es donde entra el título del post. Mejor cuanto antes. Si, mejor cuanto antes nos empecemos a plantear ciertos aspectos de nuestra vida, a tomar conciencia del por qué y para qué actuamos de cierta manera, de qué creencias son limitantes y cuáles deseamos cambiar para que nos potencien, de recuperar la auto-estima natural con la que llegamos a este mundo y nunca debimos perder, y, en definitiva, de hacer lo que creamos oportuno para sentirnos bien, ser felices, lograr nuestros objetivos, mejorar personalmente y colaborar a crear a un mundo mejor… Mucho mejor poder disfrutar de la vida, con conciencia, con responsabilidad, con ilusión, durante 80 años que empezar a hacerlo a los 80 años.

Por todo ello quiero agradecer a Imma Gradela y Laia Rosa Lorente haberme invitado a ese espacio de reflexión para este grupo de jóvenes y haber compartido conmigo esas horas. Y quiero agradecerles a ellas (y al resto del equipo de profesionales y voluntari@s) estar tan implicad@s en facilitar oportunidades a niños desde los 3 años, en ese “Centre Diari Grup Colònies Ca n’Anglada“,  para re-conectar con las emociones, conocerse, descubrirse, motivarse, quererse, querer y ser queridos, recuperar el poder personal, atreverse y poder vivir, desde cuanto antes mejor, de una manera posibilitadora de felicidad.

Y para acabar, un agradecimiento especial a cada un@ de es@s chic@s que ayer me regalaron la oportunidad de continuar aprendiendo, desde un lugar diferente al que estoy habituado, y compartir conmigo sus miedos, inquietudes, ilusiones, emociones, y su tiempo.

Deseo un mejor 2014, si cabe. Amen!!!

chaplinSi, has leído bien, el título incluye Amen, sin acento. Si lo deseas, lo puedes también acentuar, y así recoger la fuerza que aporta ese gran deseo a la vez que decreto (Así sea). Pero la intención es que al leer esto re-conectes con la fuerza del amor, aquella que consigue alejarte de los miedos y vivir plenamente.

Y hablo del amor bien entendido. No de aquel que genera sufrimiento, apegos desestabilizadores, sentimientos de posesividad, demostración de dolor con la intención de demostrar otras cosas…..

Me refiero al amor que todos tenemos la capacidad de experimentar y que, al liberarnos de ciertas creencias, ciertos hábitos aprendidos de la sociedad-familia, y algún que otro apego innecesario, experimentamos plenamente, de manera natural. Vibrando en esa energía del amor, de repente todo fluye mucho más, nos sentimos mejor, y el entorno responde como lo que es, un espejo, dándonos amor. Y ese amor bien entendido empieza por uno mismo, así que eso:

HAGAN-(ME/SE) EL FAVOR Y AMEN. AMEN-SE

Si ámate !!!! Empieza por ahí por amarte sinceramente a ti mism@ y desde ahí, desde esa energía, deja fluir ese amor, primero a tu entorno más directo y permite que se amplíe, que fluya luego libremente.

Y para que ese amarte, te sea más sencillo, te dejo este texto de uno de mis “maestros”, Charles Chaplín, alguien capaz de vivir con amor y con humor, aún en los momentos y circunstancias más complejas.

CUANDO ME AMÉ DE VERDAD

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima. 

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad. 

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez. 

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto. 

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo. 

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad. 

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad. 

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud. 

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir! 

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.

Y con eso te deseo un 2014 en el que logres aquello que deseas para este año. Que si el 2013 no ha sido todo lo bueno que querías, el 2014 si lo sea. Y que si el 2013 lo valoras como positivo, el 2014 sea aún mejor!!! Amen!!!

Aprovecho para hacer un breve repaso de lo que he compartido con todos vosotros en este 2013, y que refleja gran parte de lo que ha sido para mi, y así puedas releer los posts que te interesen:

  • Empezamos el año hablando sobre la Validez de la información, haciendo referencia al poder personal al que renunciamos tantas veces otorgándoselo a alguien que consideramos experto, aún SINTIENDO que lo que proponen no tiene sentido, y que es, a veces,  hasta salvaje.
  • Pase a plantear ¿Qué es real?, haciendo referencia a lo que percibe nuestro cerebro, al equilibrio del consciente y subconsciente, a lo que aceptamos como “dogmas”, situaciones o actitudes imposibles de cambiar, etc…
  • Eso nos llevó a la Asertividad Calmada, a ese estado al que nos llevaban César Millán y Eckhart Tolle. Ese estado que podemos lograr desde dónde transmitir al entorno para obtener ese entorno que es el mundo que deseamos, viviendo en el aquí y el ahora.
  • El siguiente paso fue estar Soltando etiquetas, rompiendo moldes. Esas etiquetas que “nos ponen”, y ponemos, afectando a la identidad y dificultando desarrollar todo el potencial que todos tenemos, complicando la mejora. Al liberarnos de esas etiquetas, romper esos moldes, se amplían las potencialidades llevadas a realidad.
  • Poco después, estuve Aprend(r)iendo muchísimo con el nacimiento de nuestro primer hijo nacido, Nahual. Decía que aprendía mucho, desde lo esperado a lo inesperado, y que le sumaba la (R) de riendo, ya que el humor facilita mucho que los aprendizajes, y la vida en general, me sean mucho más acordes para sentirme feliz y pleno.
  • Con ese aprendizaje, comenté sobre La complejidad de vivir ilusionado, ya que las circunstancias muchas veces lo hacen menos sencillo. Pero la elección está clara, ilusionarse lo hace más sencillo!!! Y hablaba de mi vida como ejemplo, mostrando algunas de las circunstancias que podría (si hubiese querido) haber dejado que me quitasen la ilusión, y que aproveché de la mejor manera posible.
  • Esa ilusión nos llevó a decir que ya Es hora de un cambio real. Un cambio que puede ser más sencillo con el acompañamiento mediante   Catalyzing®.
  • Un cambio que llevaba más allá de las personas, indicando la idea de La empresa cognitiva. Un cambio real que también puede ser para empresas y organizaciones mediante el cambio en las personas que la forman, y que podemos beneficiarnos de esos cambios que son mayores que la suma de los cambios individuales.
  • Plantemos ya en octubre la opción que todos tenemos, entre Estresarme o meditar. Tantas y tantas veces elegimos una o la otra opción, gestionando nuestras emociones de una manera óptima para nosotros y nuestro entorno, que reacciona, o de una manera que nos lleva hacia un remolino de bajada.
  • Y mi último post, sin contar el presente, el más leído y comentado del año, hacia referencia, en mi aniversario, a Cumplir años!! Cumplir vida!!, y todo lo que he vivido en mi año 38.

Gracias a las más de 6.700 visitas este año, por leerme, gracias por comentar y por compartir. Gracias a todos y cada uno de los clientes, particulares y de empresa, por dejarme formar parte de ese trocito de vuestro camino de mejora. Y gracias a todos por por reflejarme quien soy y darme oportunidades continuas de mejora.

Un abrazo y feliz año 2014, felices días, día a día. Feliz momento en cada instante, en cada inspiración que realices, con cada latido que te mueve hacia dónde deseas ir.

Cumplir años!!! Cumplir vida!!!

39

Pues si, hoy es mi cumpleaños. Anna, mi esposa y la mujer con la que comparto la vida, me preguntó hace un par de días cómo me sentía a punto de cumplir 39 años, si me hacía ilusión. Le respondí y me preguntó si escribiría algo sobre esa respuesta, y aquí está.

Pues no me hace especial ilusión que sea el día de mi cumpleaños, lo que me hace ilusión es vivir cada día, disfrutar del 11 de noviembre igual que de todos los días del año. Y si, me gusta cumplir años, igual que cumplir días, que significa que continúo mi camino, avanzando en esta vida física.

Hay personas, algunas de ellas próximas, que ya no tienen esa suerte, y a mi me gusta aprovecharlo y disfrutar de los días, de cada momento, de la vida. Y el día del cumpleaños (quiero ser sincero conmigo mismo y contigo), igual que fin de año, son fechas que me hacen más fácil tomar consciencia de si estoy aprovechando mi vida como deseo, de hacer un repaso de lo ha sucedido y de plantearme si mi día a día vivo conforme a lo que deseo.

Pues bien, haciendo repaso del último año, me siento satisfecho de poder compartir muchas horas con mis clientes, desarrollando gran parte de lo que para mi es mi misión en la vida, aprendiendo de cada uno de ellos, tanto de los individuales como de los grupos, ya sean de organizaciones o particulares, y sintiendo que pongo mi granito de arena para contribuir a la creación de un mundo mejor, donde cada persona se dirige hacia su felicidad.

Y para mi, en el camino de mi felicidad, este último año ha llegado Nahual, este ser fantástico con el que he  tenido la suerte de compartir tantas horas, que tanto me da y que me facilita un desarrollo personal diario. Es genial mirar atrás, y ver que cuando cumplí 38 él estaba creciendo en el vientre de Anna y que ahora está aquí, en su regazo, junto a mí, en el sofá, mientras escribo estas lineas. Y eso me lleva a que cuando cumplí 37, el 11.11.11, lo celebramos con una fiesta sorpresa que Anna me preparó (aprovechando lo especial de la fecha). En esa ocasión hacía poco que experimentamos uno de los momentos más duros al sufrir un aborto, y al febrero siguiente perdimos a otro hijo en camino, al ser un embarazo ectópico y vernos obligados a interrumpir el embarazo y acabar con una extirpación de trompa. Dos momentos muy duros, uno de los 36 a los 37, el otro de los 37 a los 38.

Todo eso pasó, y acepto las pérdidas y el dolor, y en este último año, de los 38 a los 39, nació Nahual, gracias a todo lo anterior. Y he vivido muchas emociones en estos 365 días que han sido mi año 39. Con Nahual he tenido los mejores momentos, y también de los más duros. En este camino también murió mi suegro, y este es uno de esos días en que la marcha de seres queridos se hace más presente. Me encantaría poder soplar 39 velas con mi padre y mi suegro cerca, de mí, de Nahual y de toda la familia, y de alguna manera se que están presentes, aunque sea espiritualmente, como energía, en los pensamientos y recuerdos de los que los queremos.

Pues si, el último año ha sido realmente intenso!!!! Y me alegro de poder sentir esa intensidad, de conectar diariamente con mis emociones, de ser consciente de mis pensamientos, de mis virtudes y mis defectos, de decidir cada día cómo quiero que sea mi vida y hacer lo que está en mi mano para que así sea. De decidir continuamente que soy feliz, y vivir en consecuencia y con congruencia.

Gracias a todos los que habéis formado parte de este año, en algún momento y de algún modo, contribuyendo a que aquí y ahora, sea quien soy!!

Gràcies Anna per compartir tot això tant intens que és la vida. Gràcies Nahual per decidir que siguem els teus pares. Gràcies Ana i Francesc, per haver decidit ser els meus pares i acollirme a les vostres vides des de fa 39 anys!!!

¿Estresarme o Meditar?

Nahual

Hoy comparto esta pregunta introspectiva contigo que lo estás leyendo. Como quizá sabes, hace casi 7 meses nació Nahual, mi hijo, y estoy aprendiendo mucho de él, en muchos aspectos. Ya escribí hace 6 meses sobre mi aprendizaje con este gran maestro en Aprend(r)iendo.

En esta ocasión, tras meses de estar optando por una opción mayoritariamente (aunque no siempre lo he conseguido), he  podido constatar el gran aprendizaje, que me confirma muchos de los conocimientos teóricos que he ido adquiriendo: Si yo estoy tranquilo y centrado, Nahual se tranquiliza y ríe o descansa. Si yo me dejo llevar por el estrés o los nervios, Nahual percibe mi energía, mi estado anímico, mis ondas cerebrales, los impulsos electromagnéticos de mi corazón…. y se sincroniza con ellos, llorando desconsoladamente.

Es simple, cuando Nahual está inquieto, nervioso, molesto, con algún dolor,…. quizá no sabe cómo actuar para tranquilizarse. En cambio, los adultos podemos elegir. Y ahí está mi elección: Estresarme al oírlo llorar, o meditar, relajarme, y traspasarle emociones y estados positivos, el AMOR, si, en mayúsculas, aceptando lo que hay y desarrollando la paciencia calmada.

Lo que a mí personalmente me facilita es, abrazando a Nahual, cerrar los ojos, centrarme en mi respiración, relajarla, bajando la frecuencia respiratoria y cardíaca, armonizando los latidos, centrándome en nosotros, en nuestros cuerpos, haciendo un viaje a mi interior, bloqueando los estímulos externos diferentes de ese sistema que en ese momento somos él y yo, sabiendo que soy luz amorosa y la recibo y la emano. Y desde ahí, sostener lo que sucede, los llantos, los quejidos, sintiendo como van disminuyendo, como él va entendiendo que todo está bien, que yo estoy con él y que yo mantengo la calma, demostrando confianza, seguridad, paz y amor.

Esto es extensivo a lo que sucede entre Anna (mi mujer) y yo. Nahual también percibe nuestras emociones, nuestras energías, cómo nos relacionamos como pareja en cada momento, y reacciona a esa manera, sincronizando sus emociones con las nuestras. Si nos demostramos amor, él lo percibe. Si nos estresamos, nos enfadamos el  uno con el otro, él lo recibe y reacciona, enviándonos una señal que descodifico como  “esto no me gusta, no me sienta bien. Sed inteligentes y tranquilizaros, hablad calmados, respetaros, amaros, que eso es lo que quiero para vosotros, para mí, para todos”.

¿Cómo gestionas tú tus emociones en casa? ¿Y en el trabajo? ¿Con los amigos? Aunque seamos adultos seguimos percibiendo todo eso sutil (o no tan sutil) que existe en el ambiente, en nuestros sistemas relacionales, en nuestro cuerpo y mente. ¿Cómo crees que tu actitud, ya sea por acción o por pensamiento-sentimiento, afecta a quien te rodea?  ¿y que recibes del entorno? ¿Cómo quieres que las personas reaccionen a tu presencia?  ¿Qué haces para cambiar lo que no te gusta? Si lo que deseas es respecto, respeta. Si lo que deseas es amor, se amor. Si lo que deseas es felicidad, siéntete feliz. Creer es crear.

Como ya dijo Mahatma GandhiSE TÚ EL CAMBIO QUE QUIERES VER EN EL MUNDO”

 

Gràcies Nahual!!!!

Soltando etiquetas, rompiendo moldes

etiquetaEn las últimas semanas he vivido varias situaciones relacionadas con las limitaciones que vivimos muchas personas debido a las etiquetas y los moldes. Las etiquetas que nos ponen, las que nos ponemos, y los moldes con los que nos sentimos identificados.

La mayoría de esas etiquetas (por no decir todas) surgen en nuestra infancia. De repente, un día, alguien de nuestro entorno, quizá con buenas intenciones, quizá no, realiza un comentario, como por ejemplo “mira que eres torpe, desde luego tu gimnasta no serás” o bien ” pero que tímido que eres, así no harás nunca nuevos amigos”. Esos comentarios, que parecen inofensivos en el momento de expresarlos, pueden provocar que esa personita se quede con ese molde, con todo lo que implica la etiqueta de “torpe” o “tímido”. Cuidad lo que decís, especialmente a los niños.

¿Qué etiquetas has identificado en ti mism@ mientras leías estas líneas? Lo que comentaba de las últimas semanas se ha dado tanto con clientes en procesos individuales de acompañamiento, como con familiares y amigos (y conmigo mismo también, que no estoy exento de historia personal).

Y esas etiquetas pueden ser realmente limitantes: “Seguro que me timan, por que yo no valgo para los números. Yo no puedo hacer eso que tu haces, que soy tímid@. Seguro que no me cogen a mi, que en la primera impresión soy borde. Yo tengo que leerlo dos veces, que soy muy distraído. No puedo hacer esa excursión, que soy lento y torpe. …..”

¿Qué sucede con esas limitaciones que “tenemos” por llevar esas etiquetas? Pues en muchos casos simplemente vivimos con ellas, limitando nuestras actuaciones, nuestras relaciones, nuestras opciones laborales, relacionales, sociales, corporales, y tantas otras. Sin embargo, esos moldes por los que “creemos” estar fabricados se pueden romper, y esas etiquetas se pueden soltar. Está claro que un proceso de acompañamiento por un profesional facilita ese “soltar y romper”. Sin embargo, cada uno puede plantearse las etiquetas que tiene, que acepta, que identifica, y posteriormente ver en qué le limitan. Identificando lo que “podría ser o hacer” si no tuviese esas etiquetas, permite ver dónde quiero llegar y plantear luego qué significa esa etiqueta y cómo dejarla marchar. Por ejemplo aceptando que todo en esta vida es un proceso, y que en lugar de “soy tímido” puedo cambiar esa concepción de mi mismo por otra de “me ha costado algo más que a otras personas relacionarme, y quiero mejorar en eso”. En este ejemplo hay dos temas que afectan:

  • Cambiar la “identidad” (soy tímido) que es algo innato, inamovible y esencial, por una manera de “actuar”, que es algo totalmente modificable, algo que puede variar con el tiempo las situaciones, la decisión personal.
  • La decisión de “quiero mejorar”. Esa sola frase me hacer recuperar mi poder personal, mi capacidad de actuación, libre de etiquetas, fuera de los moldes, siendo capaz de actuar hacia donde deseo.

Esto es tan solo un ejemplo. Seguro que en algún momento puedes (si quieres) ver qué límites tienes por “aceptar” algunas etiquetas como propias. No voy a entrar en las etiquetas que se ponen a veces en diagnósticos médicos (“tienes depresión crónica”, “te queda un mes de vida”, “serás inválido para siempre”) y que en muchos casos sería beneficioso evitar (gracias a todos los profesionales de la medicina, que por suerte cada día son más,  que hablan de síntomas, de posibles causas y posibles “soluciones”, sin ser dogmáticos, y tienen en cuenta los beneficios generados, tanto por el consciente como el subconsciente de sus pacientes, el efecto placebo y nocebo, y la realidad cuántica de Crear es Crear).

Deseo que tan solo te pongas los límites que quieres tener, y que el resto sean simplemente situaciones con opción de modificar hacia dónde deseas. No hablo de cambios mágicos instantáneos. Hablo de la magia de ser el creador de tu vida, a veces con cambios a una velocidad rapidísima gracias a un simple cambio de pensamiento, y a veces con paciencia, constancia y persistencia.

¿Qué etiquetas soltarás? ¿Qué moldes deseas romper?