La importancia de Sam – El papel del Padre

sam y frodo sonrientesMuchas personas han leído o han visto El Señor de los Anillos. Está claro que el protagonista de la historía es Frodo. Él es el responsable del anillo, el encargado de lograr que el anillo llegue a su destino, de asegurar que nada le sucede, que no cae en malas manos, que a él, aunque le presione, le afecte y le tiente, no consigue doblegar su voluntad de llegar a donde ha decidido ir. Y Frodo está claro que es la madre, que es la responsable de ir con el bebé hasta el día del nacimiento en su vientre, de lograr que todo vaya bien hasta ese gran día del re-encuentro.

¿Qué hubiese sido de Frodo sin Sam? No sabemos qué hubiese sucedido. Está claro que Sam, por él mismo, no hubiese logrado llevar el anillo a su destino, que tan solo puede acompañar a Frodo. Y de la misma manera, el padre no puede hacer nada sin la madre. Es así, y es bueno aceptarlo y tenerlo presente, que Sam es alguien que no tiene el papel principal, y sin embargo es quien está allí, siempre, en todo momento para apoyar a su señor Frodo. En los buenos momentos él está allí para compartir. En los no tan buenos, él está allí para recordar el objetivo, y mostrar que la fortaleza de Frodo es admirable y que seguro que consigue el objetivo.

Ese es el papel del padre. Estar, siempre, apoyando a la madre, recordando que ella es fuerte, que puede, y que también puede tener momentos de duda, de bajada, momentos de debilidad, y que esos momentos pasan, y él está allí, aportando esa seguridad y tranquilidad desde una posición externa a la vez que conectada para ofrecer lo que la madre necesita. No lleva al bebé en el vientre, no es el protagonista, no consigue nada por si solo. Pero el padre es el que pude marcar la diferencia entre un camino con baches, o un camino en el que siempre los baches estén suavizados asegurando que el sendero está libre, despejado, alisado, y que se observa el re-encuentro con el bebé al final del mismo.

“Llegaré, aunque deje todo menos los huesos por camino. Y llevaré al señor Frodo a cuestas, aunque me rompa el lomo y el corazón.” –Sam en El retorno del rey.

“¿Cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero al final, todo es pasajero como esta sombra. Incluso la oscuridad se acaba para dar paso a un nuevo día. Y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún, esas son las historias que llegan al corazón, porque tienen mucho sentido aún cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo. Ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran pero no lo hacen. Siguen adelante. Porque todos luchan por algo.” —Sam a Frodo cuando Frodo está agotado muy cerca del final.

“Me hace feliz que estés aquí conmigo. Aquí al final de todas las cosas, Sam.” —Frodo a Sam

Este relato se ha gestado, creciendo dentro de mí,  durante la formación de Facilitador de Hipno Parto®, en la que me he sentido en la piel de la madre, en la piel del padre, en la piel de quien acompaña en ese camino genial del embarazo y el nacimiento, y ha llegado el momento del nacimiento de este texto. Te invito a compartir las virtudes de HipnoParto® con todas las mujeres y parejas que estén en un proceso real de dar vida y deseen hacerlo desde una conciencia diferente y potenciadora. Para mi será un placer poder compartirlo.

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La Montaña de Azúcar

azucar-moreno¿Alguna vez has visto una montaña de azúcar? Me refiero a lo que se forma en el paquete de azúcar, o en el azucarero, especialmente con el azúcar moreno.
Cuando hay humedad, o ciertos condicionantes del entorno, el azúcar se apelmaza, creando estas “piedras” de azúcar, que pueden ser incómodas en algún momento, que pueden complicar el verter el contenido del paquete de azúcar en un azucarero, o servir azúcar con una cucharilla en una taza de café o una infusión.
¿Qué haces cuando esto ocurre? Hay muchas opciones. Desde dejar ese paquete de azúcar, a ir esquivando la “piedra” y consumir el resto, a coger la piedra y tirarla a la basura, a darle golpes con enfado diciéndole que “se deshaga”…..
¿y cuál es la mejor opción? Para mí, sin lugar a dudas, la mejor opción es tratar esa cúmulo de granos de azúcar con cuidado, acariciándolo, normalmente ayudado por un utensilio que lo facilite (como una cucharilla o tenedor), facilitando que los granos más externos se vayan desprendiendo, haciendo la “montaña” algo más pequeña, hasta que de repente se convierte en dos pequeños montículos, mucho más fáciles de manejar, y llegando a disgregarse totalmente en granos de azúcar, totalmente manejables y solubles en cualquier líquido en el que fluir.
Eso mismo es lo que veo tantas y tantas veces que ocurre con los problemas de las personas. Un problema es un grano de azúcar, algo manejable, soluble, y que fluye, pero a veces, tras un tiempo sin ocuparnos de esas situaciones o circunstancias individualmente, se empiezan a encontrar con las humedades de la vida, y se aglutinan. Y de repente algunas personas creen tener una montaña enorme, que es imposible sacar del paquete, que es imposible utilizar para el café, que si se sirve en una taza de té salpica al introducirla. Y entonces llegan los bloqueos, la parálisis, el nerviosismo, la desesperación, y tantas otras actitudes poco provechosas.
Y al fin y al cabo, tan solo es necesario tener claro que esa gran montaña, no es más que un conjunto de pequeñitos granos que, individualmente, son manejables, así que podemos poner conciencia de esa opción, y dedicarnos a tratar a nuestras montañas con dulzura, facilitando el fluir con todo desde una visión más posibilitadora.

azucar-moreno-blancoPara esa toma de conciencia y facilitar la visión posibilitadora, el acompañamiento de un profesional puede ser tan útil como el de la cucharilla o el tenedor para transformar la montaña de azúcar en sus granos primigenios.

¿Cómo vas a  tratar a tu azúcar?

La importancia de reconocer las emociones

Las emociones forman parte de cualquier persona, en todos los momentos que vivimos. Es algo inherente al ser humano (y quizá a muchos otros seres) y muchas veces no tenemos consciencia de las emociones que vivimos (o en las que vivimos).

Me ha hecho pensar mucho en este tema una serie de TV (frágiles) en la que el protagonista principal es un fisioterapeuta (Pablo) con una muy buena capacidad empática y una gran habilidad para ayudar a sus pacientes de manera holística, pero con una gran incapacidad de ayudarse a si mismo, totalmente desconectado de sus propias emociones, mediante la ironía y, seguramente, mediante esa sobre atribución de responsabilidades para con sus clientes.

Una de las protagonistas en una de las historias que son hilo conductor de la serie, es una chica diagnosticada con Asperger (Lola). Una de las características de este diagnóstico es la incapacidad de reconocer emociones, ajenas y propias, así como de expresar las mismas (la incapacidad de mentir es otra característica que me sorprendió).

Viendo esta serie, y el extraordinario trabajo que realiza Ruth Nuñez  en este personaje de Lola, tomé consciencia de la suerte que tenemos por poder reconocer las emociones a la vez de la importancia que tiene.

  • En primer lugar las ajenas, para poder actuar en consecuencia, conectando con la otra persona, estando (como decimos en coaching, pnl, etc..) en rapport, siendo empático, haciendo uso de nuestras neuronas espejo.
  • Y en segundo lugar, aunque no menos importante, tomando consciencia de las propias emociones. Esto nos permite actuar en consecuencia. Nos permite reconocernos, saber lo que es para nosotros importante. Saber cómo nos afectan las circunstancias. Conocer nuestras reacciones al entorno y a nuestros pensamientos. Y como consecuencia de todo esto encaminarnos a nuestra felicidad.

En la serie, Lola consigue reconocer emociones básicas en los otros, mediante el estudio de los movimientos faciales. También consigue sonreír para demostrar que algo le gusta. Y con ayuda de Pablo consigue reconocer lo que es importante en su vida, tanto en positivo como en negativo (y hasta consigue mentir).

La serie es un gran ejemplo de cómo dos personas extremas (una con gran capacidad empática y otra con aparentemente una nula capacidad) afectan a su vida gracias a reconocer sus propias emociones, prestarles atención y actuar en consecuencia. Hasta el momento en que toman consciencia de las mismas y actúan consecuente y congruentemente con éstas, ambos viven sin acercarse a su felicidad.

Y tu….

  • ¿eres consciente de tus emociones?
  • ¿Cuántas veces te encuentras viviendo anestesiado?
  • ¿en cuántas ocasiones tu vida te lleva?
  • ¿Cuánto crees que tu cuerpo te avisa de estar actuando sin ser consecuente con tus emociones?

Puedes conectar contigo mismo. Puedes ser consciente de tus emociones.

Puedes descubrir qué causa cada emoción y actuar en consecuencia.

¿Te apuntas?

Una idea absurda – como la mayoría de las que consiguen avances significativos

El rescate a la banca es un hecho. ¿Se ha realizado de la mejor manera? No estoy seguro dado que me dedico al acompañamiento a la mejora personal y no a las altas finanzas y la macroeconomía. Aunque tengo un pasado financiero con formación y experiencia en el tema, lo mio son las personas. Y ésto trata de PERSONAS.

  • Trata de todos los que han sufrido desahucios por no haber podido hacer frente a hipotecas de precios desorbitados que las entidades financieras “colaboraron a convencer” que eso no era nada, que los precios subirían y que el tipo de interés era bajo y podían incluir el coche o las vacaciones en el global (que conste que no eximo de la parte de responsabilidad a los que firmamos).
  • Trata de todos los que están en situación de desempleo por los ajustes realizados en las empresas.
  • Trata de todos los jóvenes que todavía no han tenido un empleo y creen que no lo tendrán en mucho tiempo, estudien o no lo hagan.
  • Trata de todos los autónomos y propietarios de Pymes que no pueden invertir en I+d+i por no tener acceso a crédito y a su vez no se atreven a crecer en caso de que exista la oportunidad.
  • Trata de las empresas que se plantean una re-ubicación en mercados en crecimiento abandonando de esta manera la contribución a nuestra recuperación.
  • Trata de todos los que nos planteamos si llegaremos a la edad de jubilación o si ésta sera la zanahoria delante del burro y tendremos que generar hasta el último aliento.
  • Y trata, de muchas otras cosas, y , al fin y al cabo, de todas las familias, de todas y cada una de las personas de esta sociedad.

Y aquí viene el planteamiento, que quizá llegue tarde, que quizá sea totalmente inviable, que quizá sea una insensatez, pero que quizá todavía pueda estudiarse y llevar a algo mejor que el camino por el que parece que vamos, que me da la sensación que es de “parchear” la situación. Por lo que he podido entender, creo que el problema se podría resumir en que el sistema bancario es propietario de una gran cantidad de bienes inmuebles, algunos que provienen de desahucios y muchos de promociones no vendidas al publico. Estos inmuebles están sobrevalorados y no son convertibles en liquido, lo que hace que las entidades financieras no dispongan de flujo para abrirse al crédito a la vez que les es complicado obtener crédito exterior a un precio razonable. Aparte de esto, al estar sobrevalorado en su balance, deben provisionar unas perdidas por el diferencial entre el valor de su activo y el valor “real” a la fecha. Que los bancos tengan resultados negativos en uno o varios ejercicios, no debería ser un problema dado que su patrimonio esta suficientemente provisto de reservas.

Y aquí viene la propuesta:

Nada de rescate. Lo que necesita el sistema es liquidez. Pues el gobierno de España y los gobiernos de las diferentes CCAA, apoyados por el BCE y por los organismos pertinentes a nivel europeo o mundial, podrían constituir una sociedad. Esta sociedad, de capital público, compraría los inmuebles de las EEFF a un precio ajustado (quizá la mitad del valor en libros). Nada de “regalar” dinero, ya sea directamente o con créditos con tipos inferiores al rendimiento que obtienen las EEFF por la compra de Bonos. Estas viviendas servirían para ponerlas, todas, a un alquiler social subvencionado para quien lo necesita, facilitando a la vez la reducción de otras ayudas si con la vivienda a precio reducido es suficiente. De esta manera nadie (salvo que lo elija) viviría en la calle, y los jóvenes, aún sin grandes salarios, podrían independizarse antes de ser abuelos. Para compensar a los que estamos “pringando” con hipotecas elevadas, y equilibrar los precios de mercado al valor real de hoy, tanto de venta como de alquiler, las EEFF condonarían una parte de las hipotecas pendientes (30%??). Esto afectaría en perdidas de las EEFF, que podrían repercutir en varios ejercicios, pero no excesivamente a la liquidez actual. Quizá también afectase a algunos especuladores.

Ésta reducción en la hipoteca serviría a su vez para liberar la disponibilidad real de muchas familias, evitando las altas tensiones financieras y reactivando el consumo de manera moderada. Sería una puesta a “cero” de las EEFF, que dispondrían de liquidez, por lo que podrían “abrir el grifo” de créditos a las empresas, pudiendo recuperarse, por mínima que fuese la generación de puestos de trabajo. Y con todo esto, una ley que realmente buscase la justicia social en las empresas y evitase salvajadas como las que estamos oyendo, especialmente en las organizaciones públicas, semi-públicas y EEFF, limitando los ingresos de la cúspide empresarial en relación con la base (ver los ejemplos de Triodos o La Fageda en el programa “Re-iniciando España” de Salvados).
Tan solo sería algo que permitiría un inicio de la recuperación. A parte se debería realizar una racionalizacion de los organismos públicos y todos y cada uno de los que formamos parte de esta sociedad deberíamos enfocarnos en una mejora global y pasar a una cooperación real, abandonando las competiciones (entre otras cosas por ser el que más cobra y, por supuesto, por ser el que mas roba).

Deseando que sirva de inspiración para los que si deben dedicarse a gestionar el país, y esperando algún día ver algo similar, mando un abrazo a todo el que desee compartirlo conmigo.
Oscar Guirado (ex-financiero dedicado desde hace ya un tiempo al acompañamiento a la mejora personal)