Asertividad Calmada

cropped-gota-en-nenufar.jpgEn alguna ocasión ya he hablado de la perra que vive con nosotros (Nala) y alguna referencia también he hecho a Cesar Millán. Hoy quiero compartir con quien lo desee este vídeo de una entrevista genial entre dos personas que realmente son maestros de la presencia, del control de la mente, el cuerpo, las emociones y la energía. Cada uno de ellos en distinto ámbito, pero tanto César Millán como Eckhart Tolle, aprecian a la naturaleza, al fluir de los seres en el aquí y ahora, y aprovechan lo que otros seres nos regalan como maestros.

En esta entrevista se habla de varios puntos, que no anticipo para que puedas verla y generar tu propia opinión sobre cada uno de ellos. Yo tan solo quiero mencionar lo que ya anticipaba en el título de esta entrada: La Asertividad Calmada.

Para mi hace referencia a aquel concepto de que “el mundo refleja lo que yo soy”, a que “yo puedo ser el cambio que quiero ver en el mundo”. Mi flujo energético se transmite, mi estado anímico se transmite, mis pensamientos se transmiten, y, como dice una de las leyes universales, cada acción genera una reacción. Así que, aprendiendo algo de estos dos maestros que aparecen en el vídeo, y de lo que resumen sobre la experiencia relacional con perros y humanos, si lo que deseo en mi vida es serendidad, paz, amor, felicidad, ….. lo mejor que puedo hacer es ser un generador de esas emociones y sensaciones y facilitar que fluyan, tanto con perros como con personas, o con otros seres. Desde esa asertividad calmada puedo ser propietario de mi vida, disponer de todo mi poder personal, para fluir amorosamente, ofreciendo acciones que devuelven reacciones acordes a ese modo de vivir, a ese modo de existir, de ser.

Tal como comentan en la entrevista, que el fluir de ese estado de centramiento personal y el disfrutar de una relación sana, agradable, tranquila, centrada….. no sea tan solo con un perro. Aprendamos a estar en el aquí y el ahora y disfrutemos de ese fluir, y aprovechemos la capacidad humana de repasar el pasado y proyectar el futuro tan solo para lo que nos es útil.

(Mientras veía el vídeo Nala ha estado recordándome que está aquí, que lo mejor que puedo hacer es ser congruente con lo que estoy escribiendo, y disfrutar de jugar con ella un rato. Ella también es una gran maestra y al igual que para Cesar, Anna, mi mujer, también y seguro que Nahual, nuestro hijo que nacerá en unas semanas, será para mí un grandísimo maestro, aunque de hecho lo es desde hace ya muchos meses)

Y aquí la entrevista (solo 26 minutos)

Eckhart Tolle – Cesar Millán

La validez de la información

infoEste es mi primer post del año y, como me sucede normalmente, surge de algo que ya está por mi cabeza rondando hace un tiempo y a lo que se le suman algunas nuevas “informaciones”, que de manera causal llegan a mis ojos, mis oídos, mi piel, … mi mente o mi consciencia.

Esta mañana he estado leyendo un artículo, que me ha gustado mucho, sobre una “información  defectuosa“, por llamarlo de alguna manera, por parte de un pediatra a una madre lactante. Dejo el link del artículo para quien esté interesado en el tema (pediatra entrometido). Este pediatra, que no disponía de la mejor información posible, ya sea por obsolescencia de la misma, falta de interés, creencias muy marcadas, o cualquier otro tema, hizo dudar a la madre de su manera de actuar, aunque, por suerte, esta madre contrastó la información y actuó como lo estaba haciendo, de su manera deseada.

Y este tema me ha disparado la memoria, pudiendo recuperar algo que ya tiene varias décadas, un experimento sobre cómo actuamos la mayoría de personas bajo las “instrucciones o consejos de una bata blanca de experto”, sobre la Obediencia a la autoridad. Este vídeo, que dura menos de 4 minutos, nos demuestra lo influenciables que tantas veces somos y como cedemos nuestro poder personal debido a nuestra falta de “¿fe en nosotros mismos?”. La información, por si sola, es buena. Nos sirve para tener mayor capacidad de análisis y decisión. En teoría, cuanta mayor cantidad de información, podremos utilizar la que nos sea de mayor utilidad y se adapte mejor según nuestros objetivos. El problema que existe es la “desinformación”, la información que existe y que algunos dan por válida.

Esto lo podemos ver en “foros” de internet, donde cada cual dice la suya.¿Y que sucede normalmente en estos foros? que la mayor parte de personas que comentan son personas que viven o han vivido experiencias similares.  O sea, en un foro sobre (me invento) “problemas gástricos en perros” no encontraremos muchos comentarios de perros sanos, aunque la mayor parte de los perros lo estén. Por tanto, la información “mayoritaria” será “mi perro lo pasó muy mal”, “el mío peor”, “yo he tenido 2 y los dos fatal”, etc… por lo que, podemos caer en la “trampa” de dar esa información por válida al ser “mayoritaría” en esa minoría.

Y eso puede ser un problema, aunque en ese caso, quien consulta el foro ya debería saber lo que hay, y quien escribe en el foro, es totalmente libre y está bien que lo haga. El problema se agrava cuando quien facilita esa información es alguien con AUTORIDAD. Por lo que aquí si que es importante que las personas con cierta “experiencia y referencia” cuiden sus “consejos” y estén bien formados e informados. Me refiero a maestros, médicos, veterinarios, farmacéuticos, mecánicos,  asesores, etc… en definitiva, cualquiera a la que se le puede catalogar como “experto” de una materia. Si eres experto en algo, debes ser de las personas con mayor conocimiento sobre la materia. Y si no eres experto en algo, puedes limitarte a: callar, decir que no sabes del tema, referenciar a un experto, ….. ¿parece fácil, no?

Otras veces por eso, puede suceder que no dependa de si algo es cierto o falso, si no que se trate de temas subjetivos, que puedan tener diferentes visiones, que dependan de las creencias personales de cada uno, o de las experiencias vividas o las circunstancias particulares que se estén viviendo. Y por eso es importante, cuando las cosas no son A ó B, dejar claro, desde la posición de “experto” que existen diferente opciones.

Este tema (que se ha sumado a una reflexión que lanzaba un amigo, Germán Ramos)  está totalmente vinculado con el post que escribía hace un par de meses titulado “Recuperando el poder personal“, en el que hacía referencia a la importancia de actuar sabiendo que lo que YO HAGO, lo hago POR QUE YO QUIERO. Para eso, puedo formarme, puedo buscar información de expertos, puedo contrastar esa información, y pedir segundas opiniones, y tener claro que YO soy quien decido sobre mi vida, mis acciones y mi manera de ver la realidad. Obtendré información, la valoraré, con criterio, sin poner todo en duda por sistema, y sin ser dogmático, para PODER DECIDIR, para DECIDIR CON PODER.

Recuperando el poder personal

Es algo muy habitual en nuestra sociedad actuar siguiendo algunas indicaciones que nos decimos a nosotros mismos que vienen de fuera.

¿Cuántas veces nos sorprendemos diciendo “tengo que hacer esto” o “mi obligación es hacer aquello”, o “me han dicho que lo que debería hacer es eso”?

La verdad es que nos guiamos en muchas ocasiones por lo que CREEMOS que es correcto, o lo que CREEMOS que otras personas piensan que es correcto, olvidándonos de lo que es mejor, entendiendo como mejor lo que está más acorde con nuestra esencia personal.

Y esta manera de actuar nos facilita tan solo “excusas” para no responsabilizarnos de nuestras acciones. Y de eso va el poder personal, de tomar las riendas de nuestra vida, teniendo claro que lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos es responsabilidad nuestra, de cada uno de nosotros, y que casi todo (por no ser dogmático) lo hacemos porque queremos.

El día que aceptamos que nuestras acciones van precedidas de una elección propia, recuperamos nuestro poder personal.

Yo hago lo que hago porque quiero. Tengo la obligación legal de cumplir los límites de velocidad, pero yo decido si los cumplo o no, sé que puedo cumplir la norma y que puedo no cumplirla, sabiendo que todos los actos tienen unas consecuencias, y hacer una cosa o la otra decidiéndolo y haciéndolo porque YO QUIERO.

Es muy fácil quejarme de que “he de ir a trabajar” y echar las culpas a otras personas, circunstancias, etc… Y de esta manera no puedo hacer nada para mejorar, ya que el poder de mi vida se lo estoy entregando a fuerzas externas a mí ser.

Y es tan sencillo como saber que si voy a trabajar es PORQUE QUIERO. Si, porque deseo tener unos ingresos que me permitan pagar lo que deseo pagar, como un hogar, unos alimentos, mi ocio, etc… Y recuperando este poder personal, se nos abren dos opciones básicas:

  1. Disfrutar de lo que hago (ir a trabajar, según el ejemplo) al estar haciendo lo que yo quiero para conseguir un propósito.
  2. Si lo que hago no va encaminado al logro de mis objetivos, de lo que me acerca a mi felicidad, modificarlo.

Y esto es aplicable a todas las circunstancias de la vida. Sean cuales sean, más livianas o más crudas, puedo elegir (de ahí la foto de Mandela, como ejemplo de actuar con todo el poder personal). Y si hago algo sabiendo que soy yo el que lo estoy decidiendo, con plena consciencia de lo que hay y hacia dónde me lleva, y responsabilizándome de ello, disfrutaré mucho más de lo que haga.

Adjunto encontrarás una propuesta de ejercicio para ir modificando estos automatismos y recuperando tu poder personal (eso si, solo si quieres, y si no quieres es otra opción que está tan solo en tus manos).

obligaciones vs deseos