Papá del S.XXI – Papá consciente

Nahual-OscarHace ya unas semanas, paseando por un parque con Nahual (mi hijo) y Nala (mi perra), tuve el placer de conocer a una mujer que paseaba a su perro. Lo que dio pié a la conversación que mantuvimos durante algo más de media hora, fue la frase que me dijo y que da título a este post: «mira, un papá del Siglo XXI».

A lo que hacia referencia su comentario, y sobre lo que estuvimos compartiendo, es la diferencia entre los papás del S.XX y los actuales (algunos). El nivel de consciencia con el que algunos nos permitimos vivir la paternidad hoy en día es muy diferente a lo que se pudieron (quisieron) permitir muchos hombres de generaciones anteriores. Hace unos años también había papás paseando a sus hij@s con el cochecito, también había papás que les daban el biberón, también había papás que llevaban a l@s niñ@s a la guardería, o al médico. Lo importante no es tanto el «qué» se hacía y se hace, si no el «cómo» se hace, «desde dónde».

Y ahí es donde existe una gran diferencia entre el «ayudar» en la crianza y cuidado de l@s hij@s (igual que «ayudar» en las labores domésticas, «a mi mi marido me ayuda mucho en casa y con los niños») o co-criar a l@s hij@s, tener clara que la decisión de ser padre es una gran responsabilidad y que desde que esa decisión se convierte en un hecho las prioridades pueden (si no deben) ser diferentes. Ese cambio para mi hace  hoy un año que sucedió con el nacimiento de Nahual, y desde entonces puedo, quiero, y hago, que él sea una parte fundamental de mi día a día. La conciencia de co-criar me permite disfrutar del proceso. Ya no sirve aquello de darle un beso de buenas noches a l@s niñ@s en la cuna o la cama al llegar por la noche a casa tras una larga jornada de trabajo. A mi no me sirve ser «esa persona que a veces está en casa, compra muchos juguetes, da algunos besos y riñe cuando la mamá dice que l@s niñ@s se han portado mal».

Tengo la suerte (aunque tod@s sabéis que la suerte no existe) de poder disfrutar la mayoría de días de esos paseos por el parque con Nahual y Nala. Tengo la suerte de poder estar escribiendo esto con muchísimas interrupciones para abrazar a Nahual, cambiarle el pañal, etc… Tengo la suerte de hoy permitirme organizar la agenda para poder comer en familia y ver como Nahual sopla su primera vela. Tengo la suerte de casi cada día desayunar con él, o almorzar, o merendar o cenar. Y hacerlo disfrutando, con conciencia, sabiendo que es una elección y, como todas las elecciones, tiene contraprestaciones, algo que para otras personas sería un inconveniente, o incluso para mi también implica «soltar» muchas cosas para poder abrazar esa paternidad y esa manera de vivir.

El sábado pasado pude disfrutar de asisitir al «I congrés dels Amics de l’Ofici de Viure, Fent camí cap a la nova consciència». En este congreso (que aunque seguro que todos habéis podido entender llevaba el título de «Haciendo camino hacia la nueva conciencia») se trató el tema de la conciencia desde diferentes ámbitos, en diversas ponencias y mesas redondas, incluyendo la retransmisión en directo del programa radiofónico «L’ofici de viure – Què és la nova espiritualitat«. Yo tuve la suerte de pasar la primera mitad del día sentado junto a una mujer que, entre otras cosas, acompaña a una muerte consciente, lúcida, tranquila, digna, …. como voluntaria en cuidados paliativos. Por mi parte, acompaño a vivir con conciencia el embarazo y re-encuentro con los bebés a través del HipnoParto®, y la conversación sobre la importancia de vivir conscientemente el incio y final de esta existencia física fue muy nutritiva. Al mediodía pude compartir el almuerzo con tres maestras de escuela, implicadas en llevar conciencia a los centros formativos, en poner su granito de arena para mejorar el sistema educativo y facilitar un crecimiento de las personas más consciente y respetuoso con la esencia de cada uno. Gracias a estas personas por regalarme sus experiencias y compartir su tiempo.

Y en la mesa redonda moderada por Miriam Subirana, en la que participaron Francesc Torralba, Antonio Jorge Larruy y Pepa Ninou, uno de los temas, que me resonó totalmente con el motivo principal de este post, trató de los valores masculinos y femeninos. Se comentó que el nuevo paradigma en el que llevamos unos años entrando, requiere que los valores femeninos (no necesariamente exclusivos de mujeres) estén más presentes en la sociedad, tanto en las empresas y organizaciones, como en la política, en la educación, en las familias, … Y quizá podamos llegar, tras un periodo de más feminidad (la ley del péndulo me hace pensar en eso)  a un punto en que la dualidad de hombres-mujeres dé paso a esa evolución en la que todas las personas dispongamos de un equilibrio real de valores (tradicionalmente masculinos y femeninos), a una sociedad equilibrada, centrada, consciente….

Y en ese proceso estoy, viviendo conscientemente mi paternidad, acompañando a vivir con conciencia (ver post sobre el día del padre) también la paternidad de todos los hombres que acuden a las sesiones de HipnoParto (muchas veces con miedos diferentes a los de las mujeres, y descolocados, como se resume muy bien en este post de «Los siete temores más comunes de los futuros papás«), y a la conciencia del embarazo y el nacimiento. Y confío en que cada día más mamás y papás vivan esa faceta de la vida (y muchas otras) con conciencia, equilibrio de valores, plenitud, disfrute, responsabilidad y felicidad!!!

No le enseñes a tus hijos a decir «LO SIENTO»

Que simple a la vez que profundo este cambio de enfoque. Nada de «soltar una frase liberadora» si no realmente conectar con otra persona y apoyarle en su mejora. Si l@s niñ@s crecen asi, seguro que la sociedad será mucho más respetuosa e implicada.

Avatar de pammorenoLa Disciplina Positiva

La profesora de pre-escolar Ann Hardesty McKinley comparte su método para enseñarle empatía a sus preescolares. Los niños a esa edad no entienden las palabras «lo siento», ella nos dice, «entonces, les enseño lo que lo siento significa».
Yo soy la peculiar profesora de pre-escolar que no obliga a los niños a decir «lo siento» cuando lastiman a un compañero con palabras o acciones. Lo que si hago, es que le pregunten a su compañero, «estas bien?» Algunas veces la respuesta es «Si», pero la mayoría de las veces es «No». Después les digo que vayan y pregunten: «Que puedo hacer para que te sientas mejor», en ese momento, les hago sugerencias de que hacer: «Necesitas ayuda para reconstruir tu torre de bloques? Necesitas un abrazo? Una toalla de papel mojada haría sentir mejor el dolor de ese golpe? Quieres que te deje solo?». Se que esto funciona porque pasamos…

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Día del Padre – una oportunidad!!!

Vida conscienteEn unos días, el próximo 19 de marzo, se celebra el día del Padre. Sí, un día para reconocer la figura paterna, que en muchas ocasiones está poco valorada, o más bien relegada a un lugar muy concreto, alejándolo de lo que realmente puede llegar a ser un padre. Hace poco escribía sobre el potencial de las personas en «Viviendo Potencialmente«, y eso también puede hacer referencia a lo que un Padre puede hacer por sus hij@s, a lo que puede realmente llegar a ser.

Es en las primeras etapas de la vida como padre, en especial durante el embarazo, o cuando son bebes, cuando el papel del padre está más desprestigiado. Está claro que la madre es la única persona indispensable durante el embarazo, y que en las primeras etapas de la vida también es mucho más importante que el padre, pero éste puede, como escribí en «La importancia de Sam, el papel del Padre«, marcar una gran diferencia.

Es muy probable que te haya venido a la cabeza algún padre descolocado, alguien que no sabe qué se espera de él, que no sabe si puede o no hacer algo, si se le exigirá algo que se da por supuesto, o si molesta. Vivimos en una sociedad en la que se ha abogado por la igualdad entre hombres y mujeres, en la que se ha «luchado» por la igualdad de oportunidades. Pero, no somos iguales, y está bien que no lo seamos. Y aceptando que cada cual tiene su lugar, su papel, sus virtudes y su potencialidad, es como mejor se puede conseguir que nos sintamos realizad@s y l@s hij@s se beneficien de eso, de que les demos lo mejor de cada un@ de nosotr@s.

Y por eso, cuando se acerca esta fecha en la que se reconoce esa importancia del padre, es un buen momento para que eso sea sincero y productivo. Basta de regalar una corbata, o una cartera de piel, o herramientas, o cualquier otro objeto repetitivo que nada tiene que ver con ese potencial paterno, si no más bien con una «figura social» arcaica. Es un buen momento para un sincero reconocimiento, para realmente facilitar que ese potencial de padre sea una realidad y los hombre puedan (podamos) disfrutar plenamente de nuestro papel.

Ofrezco aquí dos posibles regalos para contribuir a ese potencial. Por suerte son solo algunas de las ofertas conscientes que se pueden encontrar en el mercado para este día:

1) Pack 6 sesiones de CATALYZING®: Catalización del cambio – Con el que lograr acercarse a ese potencial y dar lo mejor.

2) Pack de 4 sesiones de HipnoParto® Para aquellos que en breve serán papá, para disfrutar de esta experiencia junto a sus parejas y prepararse de la mejor manera para el re-encuentro con el bebé.

Y en esta ocasión ambas opciones con un 10% de descuento sobre las tarifas de este año. Me encantará ver a más padres disfrutar de ese papel tal como yo llevaré haciéndolo, para el día del padre, 363 días con Nahual en brazos 😉

(contacta conmigo a través de correo a info@oscarguirado.es o llamando al al  633.706.249 para adquirir estos regalos para ese hombre especial)

Gracias por comentarlo y compartirlo.