¿Tú mism@ al otro lado del teléfono?

IMG_20150916_112230Tener hij@s pequeños facilita estar conectado con la imaginación, la fantasía, la creatividad, y con todo lo que tiene que ver con algo más que lo puramente observable por los 5 sentidos.

Y tener a Nahual cerca (tiene 2,5 años) es una gimnasia mental fantástica. Y lo acostumbro a llevar bastante bien, y puedo seguir sus historias y aventuras con soltura. Desde hace un tiempo es habitual que coja un teléfono, o cualquier objeto que bajo su forma de entenderlo puede hacer las funciones, y nos lo de a su madre o a mi diciéndonos que al otro lado está alguna de sus abuelas, o tío, o alguien con quien nos escucha hablar de vez en cuando.

Y se me da bastante bien mantener una conversación imaginaria con alguna de estás personas, ya que converso con ellas también de manera “real”. Lo que no me ha sido tan sencillo, me ha descolocado y me ha hecho pensar, es cuando al darme el aparato lo que me ha dicho es:

“el papa”

Si, si, resulta que al otro lado del teléfono estaba yo mismo. Ya lo ha hecho tres o cuatro veces, y ahora ya me hablo a mi mismo con cierta coherencia. Pero la primera vez me quedé totalmente descolocado. Y lo interesante es el reflejo de esa poca comunicación que tengo conmigo mismo . Si, tengo pocas conversaciones conmigo mismo, me dedico poco tiempo a decirme las cosas y poca atención a escucharme. (aún creyendo que soy de las personas que conozco que más en cuenta me tengo)

Así que nuevamente, le doy las gracias a este maestro que me da la oportunidad de reflexionar sobre algo de mi vida y poder corregirlo para que ésta sea más la vida que deseo.

¿Y tu? ¿hablas contigo mism@? ¿Te escuchas? ¿Tienes en cuenta tus opiniones? ¿Y tus deseos? ¿Y tus sueños? ¿ilusiones? ¿emociones? ¿intuiciones?

Te dejo link a dos vídeos que hablan de la importancia de hacerte caso y, curiosamente, en ambos los protagonistas son niños. Mantente conectado con tu niñ@ interior.

Sigue tu sueño

Sigue tus sueños

Y si lo deseas, yo también te escucho y te facilito que avances hacia donde deseas con el CATALYZING. Más información AQUÍ

GRACIAS POR LEER, COMENTAR Y COMPARTIR!!!

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Crear Creyendo

Y tú qué creesEsta tarde he estado compartiendo unas horas con compañeros facilitadores de Psych-k, y entre ellos también estaban la instructora con quien me he formado, Eva Sandoval, y su compañera del alma, Lorena Sabugal.

He estado hablando con varias personas, de diferentes temas, y ha habido uno en especial que es el que me ha inspirado  a escribir este post y “pasar por delante” de otro que estaba gestándose 😉

Bien, en realidad han sido dos los temas, totalmente relacionados:

Aprovechando que en marzo se publico el primer libro escrito por Eva, que ya está en su segunda edición, “¿Y tú qué crees?“, y que no pude ir a la presentación del mismo, lo he comprado esta tarde para que Eva me regalase una dedicatoria en el mismo (y para leerlo con esa vibración extra de la energía manuscrita de su autora). Pues bien, incluido en la dedicatoria estaban las palabras que dan título al post, o sea que la autoría de las mismas es de Eva, aunque me siento co-creador ya que ha comentado que no le suena haberlo escrito nunca de esta manera (con el crear en gerundio). Y es curioso, ya que si que “creer es crear” lo hemos repetido miles de veces, al menos en muchos de los grupos de personas con los que me relaciono, como los facilitadores de Psych-k. Y Si, en eso estamos, en ir creyendo en todo aquello que me acerca a lo que realmente deseo, creando de ese modo mi realidad.

Y dentro de ese hacer haciendo, que es la única manera, y que mejora mucho cuando esa creación es creyendo en lo que me libera, me potencia, y me posibilita, viene el siguiente punto relacionado. Una compañera ha bromeado preguntado si ya habíamos balanceado (es lo que hacemos en Psych-k para “instaurar”) todas las creencias, a lo que yo he respondido (también bromeando) que hoy acababa, que como ya tenía el libro, iba a ir directamente a la última página, donde aparecen las únicas tres creencias que es necesario “creer” para ser feliz, y que todas las demás y el libro entero, tan solo son una preparación, un camino, para llegar, finalmente, a esas tres. Así que me dirigía a localizar esas tres creencias (ficticias) en la última página, y al abrirla mi dedo pulgar estaba señalando mi nombre. Si, si, mi nombre. Yo he alucinado más de lo que lo haces tu ahora al leerlo. Lo importante no es el motivo del por qué aparece mi nombre (aunque agradezco mucho que Eva me haya incluido en los agradecimientos) si no que al señalar yo mismo mi nombre he entendido que estaba creando mi realidad creyendo lo que en ese momento pasaba por mi mente.

He estado creyendo que en la última página estaban las únicas tres creencias necesarias, y allí han aparecido, en mi, ya que tan solo yo puedo definir cuales son esas tres creencias. Así que la respuesta es esa:

Mis tres creencias imprescindibles las defino yo. Yo creo mi realidad creyendo. Y para mi esas tres creencias que han surgido en ese momento son:

Creo en mi

Creo en la vida

Creo en el amor

El “creer”, en estas frases incluye el confiar, el ser consciente,  y el vibrar en la frecuencia que conecta las tres realidades: a mi, a la vida y al amor. Y desde ahí agradezco que las causalidades de la vida me lleven a mi felicidad como Co-creador de mi realiad.

Aunque son las que a mi me han surgido, será genial que quien resuene con ellas las utilice para crear su propia realidad.

Ahora voy a leer el libro, para añadir más poder a a mis creencias, a mis creaciones  y a mi capacidad de transmitir que la realidad de cada uno se crea creyendo.

Mi conciencia en el espejo

espejoAlgunas mañanas me he sorprendido tomando un café o un vaso de agua en la cocina de casa, mientras amanecía, mirando por la ventana con una sensación de relajación y paz considerable.

Pero hoy me ha sucedido algo totalmente nuevo. Mi mujer ya había cenado, y ella y los niños ya dormían cuando yo me he puesto un plato de sopa caliente tras pasear a Nala (nuestra perra), y en vez de ir a comerla sentado, he empezado a degustarla de pié, mirando por esa ventana de la cocina. Al ser de noche, y estar encendida la luz interiror, la ventana se ha transformado en un espejo parcial (veo el reflejo a la vez que lo exterior).

Y lo interesante ha sido la experiencia de verme comer. Nunca lo había visto. Nunca me he visto degustando un plato. En ningún momento de mis ya más de 40 años había visto como cogía una cuchara y la introducía en mi boca suavemente para degustar lo que ella me ofrecía. Y he disfrutado comiendo con mucha más conciencia, saboreando a la vez que lo (me) observo. Y se que es saludable, que lo he hecho más lentamente, con mayor delicadeza, y mi cuerpo lo habrá asimilado mejor el disponer de mayor información y no realizar la “tarea inconsciente” que acostumbra a ser alimentarme.

Estoy convencido de que a partir de esta experiencia, me alimentaré con mayor conciencia de manera habitual.

¿Y tu qué haces en piloto automático que sabes, crees, sientes, que sería mejor hacerlo con mayor conciencia?

¿Te dedicas tiempo?

Esa es mi duda hoy, y te la traslado a ti. Eso es lo que sucede al estar leyendo este post, que el protagonista de tu ahora ya eres tu, mi protagonismo fue mientras escribía (mientras escribo en mi ahora para mi).

Pues así de sencillo. ¿te dedicas tiempo? ¿qué entiendes por dedicarte tiempo? ¿es suficiente y equilibrado el tiempo que te dedicas con el que dedicas a otras personas o actividades? ¿consideras el tiempo compartiendo con otras personas tiempo dedicado a ti mismo?

Supongo que habrá gente que dedique momentos a disfrutar con la pareja de un paseo, de una cena, de compartir sentimientos y actividades.

También habrá gente que dedique ratos a compartir actividades con sus hijos, o hermanos, o padres. Momentos agradables y felices, en los que se puede hablar de estar haciendo lo que apetece.

O quizá momentos en los que quedes con los amigos para ir de cena, o de copas, o a pasear o practicar deporte en equipo, o un coloquio de sobremesa.

O puede que dediques tiempo a formarte, a estar en un curso, o realizando un trabajo grupal, y te sientas satisfecho por eso.

¿Quizá desearías dedicar parte de tu tiempo a realizar todas estas actividades comentadas, y en cambio no lo haces? ¿Por falta de tiempo?

Quizá si que realizas estas actividades, todas o algunas de ellas, consiguiendo que no solo las obligaciones llenen tus horas de vigilia.

Bien, si es así, ¿consideras que estas actividades es tiempo dedicado a TI? y… por otra parte….

¿Guardas algunos momentos para estar a solas, contigo mismo? ¿Mientras te duchas disfrutas de ese rato contigo, o estás realizando una tarea que ha de estar lista para pasar a la siguiente? ¿paseas solo alguna vez, o cuando vas solo lo que haces es desplazarte de un punto a otro por que has de llegar a tiempo? ¿tienes momentos tuyos, únicamente tuyos?.

Si no es así…. ¿es por falta de tiempo? ¿prefieres dedicar el tiempo a estar con otros antes que contigo mismo? ¿te aburres a ti mismo?

Deseo que te hayas dedicado a ti lo que hayas tardado en leer, en procesar y en contestarte a estas preguntas. Si quieres contestarlas aquí, está bien. Si te las has contestado a ti mismo, está bien. Si has preferido no contestar, está bien. Si te ha sido útil, me alegro.

Un abrazo,